Siete letras han sido suficientes para que la polémica se abra paso en la casa real británica. Lilibet, el nombre elegido por los duques de Sussex para su segunda hija está generando ríos de tinta. Y las informaciones se contradicen. La BBC  acusa a la pareja de no haber avisado a la reina Isabel sobre el nombre que la pequeña iba a recibir. A raíz de esto The Sun recoge las declaraciones de Omid Scobie, un portavoz del príncipe Harry (36 años) que explica que su familia cercana fue informada al respecto, la reina en primer lugar. Esta voz autorizada asegura que si Meghan (39) y Harry no hubieran contado con el beneplácito de la soberana, no hubieran usado este apodo cariñoso que recibe la reina.

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Dejando este conflicto a un lado y a pesar de los numerosos titulares que ha copado este entrañable nombre, no es el único apelativo cariñoso que se oye en el interior de lo muros del Castillo de Windsor cuando la familia real británica se encuentra apartada del foco mediático.  

En un documental que homenajeaba el 90 cumpleaños de la reina, la propia Kate Middleton (39) reveló que sus hijos mayores, George (7) y Charlotte (6) tienen su propia -y original- forma de dirigirse a su bisabuela: "George tiene solo dos años y medio [en el momento de la grabación] y la llama Gan-Gan". En la misma cita, revelaba un gesto de la soberana que delata el cariño que siente hacia los niños: "Siempre les deja un pequeño regalo o algo en su habitación cuando vamos y nos quedamos". 

Los duques de Cambridge y sus hijos durante una salida familiar. Gtres

Los hijos de la duquesa de Cambridge también reciben sus correspondientes nombres en clave familiar. La pequeña es llamada afectuosamente Lottie, un apócope de su nomenclatura muy común en Reino Unido. A su hermano, todo un chico mayor, se dirigen por las siglas de príncipe George, PG

Y precisamente, la madre de los pequeños tampoco queda exenta de estos sobrenombres tan especiales. Según publica People su marido se refiere a ella como Poppet, un término distendido de la lengua inglesa que traducido al español vendría a ser algo así como muñequita. No se conoce si ella le responde con algún otro apelativo de este tipo, pero según el mismo medio, la princesa Diana sí solía dirigirse a su hijo mayor de una manera muy tierna. La fallecida lady Di le había concedido el sobrenombre de Wombat, en castellano, vombátido. Este es un pequeño marsupial de facciones suaves típico de Australia. "No puedo deshacerme de él ahora, comenzó cuando yo tenía dos años", confesó el duque de Cambridge a la NBC en 2007.

Respecto a su hermano pequeño, el príncipe Harry, durante el tour en el que acompañó en un recorrido por Los Ángeles al presentador James Corden (42), quedó al descubierto la cariñosa forma en que Meghan se dirige a él cuando le preguntó: "Haz, ¿cómo está yendo tu tour por Los Ángeles?", una ciudad que ella conoce muy bien, ya que es natural de allí. Tanto la exactriz como el resto de la familia llama a su primogénito únicamente por su primer nombre, Archie, dejando el segundo, Harrison, solo para formalidades. Y aunque es pronto para saber si la benjamina, Lilibet, recibirá algún sobrenombre, por el momento, sus tíos, los duques de Cambridge ya se dirigían a ella como Lili, en la felicitación por su nacimiento.

Harry y Meghan durante uno de los últimos actos oficiales a los que acudieron. Gtres

Parece ser que la tradición de modificar los nombres de pila entre ellos viene de lejos en esta solemne familia. Según publica el citado digital, el príncipe Carlos (72) y su actual esposa Camilla Parker (73) se llamaban el uno al otro Fred y Gladys, durante su largo idilio. 

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