Después de la ceremonia de entronización ha llegado el turno de la cena de gala que el emperador Naruhito de Japón (59 años) ha ofrecido a todos sus invitados. Si nos hemos despertado esta mañana con un diseño de Matilde Cano en flores, ahora ya nos hemos espabilado del todo gracias a un traje rosa capote que Letizia (47) ha decidido lucir para la velada.

Felipe VI y Letizia en el Palacio Imperial de Tokio (Japón). Gtres

Eso si, con una buena tiara que deja todo lo demás en un segundo plano. Letizia ha elegido un vestido rosa con bordados que intenta imitar los mantones de Manila. Estaba compuesto por una gran falda y una capita por encima. Otra vez volvemos a lucir el limite de lo cursi, ya que la Reina parece una chuche.

Es una pieza hecha a medida por Carolina Herrera, compuesto de cuerpo entallado, manga francesa y falda de vuelo en color rosa con explosión de flores blancas en la zona de la cintura. En realidad parece más de Caprile que de la venezolana, pero... el traje le ha creado alguna dificultad a la Reina a su llegada al palacio. De hecho, no le dejaba caminar con soltura, por lo que tras tropezar una vez ha decidido agarrarse al brazo de su marido, el Rey, para no terminar en el suelo.

De nuevo le salvan el look las joyas, como ha ocurrido este martes por la mañana. Letizia ha lucido la increíble y maravillosa tiara de la Flor de Lis, una pieza que se puso por primera vez en febrero de 2017 durante una cena de gala que tuvo lugar en el Palacio Real de Madrid en honor al presidente de Argentina. Esta pieza es una de las más importantes del joyero real y fue un regalo de Alfonso XIII a su prometida, Victoria Eugenia de Battemberg, quien la lució el día de su boda, el 31 de mayo de 1906.

Letizia con la tiara de la flor de lis.

La reina Letizia ha lucido las pulseras gemelas de Cartier, dos pulseras idénticas realizadas con diamantes. Su origen se encuentra en una corona de Cartier que Alfonso XIII entregó a Victoria Eugenia como regalo de bodas. La corona pasó de moda rápidamente y tras su exilio, la Reina encargó a la misma firma que la desmontara y creó estas dos pulseras. Desde la muerte de Ena, solo habían sido lucidas por la reina Sofía (80) hasta ahora. Letizia suele llevar las dos en la misma muñeca, como ha sucedido este martes por la mañana en Tokio. 

La reina Letizia con vestido de Carolina Herrera en Tokio.

La Reina ha completado su estilismo con un nuevo clutch, también de Carolina Herrera. En este caso el modelo Scala Insignia en color fucsia cuyo precio es de 450 euros. Aunque ella lo negará, este look de Japón recuerda mucho al que lució su cuñada, la infanta Elena (55) en la boda de Victoria de Suecia (42) y Daniel Westing (46), una Oda al estilo español total.

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