Durante el último programa Sábado Deluxe el presentador Jorge Javier Vázquez (49 años) se percató, nada más comenzar, que la colaboradora Lydia Lozano (59) no tenía buena cara, se la veía disgustada o contrariada por algo. Efectivamente, a Lozano le pasaba algo. Y es que, el viernes por la noche, en La última cena, ocurrió algo de lo que se arrepiente y que no le sentó bien a su marido Charly, como terminaría confesando. Se le "fue la olla", en sus propias palabras, cuando se desprendió del sujetador en directo en los baños de Telecinco ante Nuria Marín (38) y los millones de espectadores del programa. 

Noticias relacionadas

Por eso Lydia se siente mal, avergonzada. Sobre todo, por su marido y su entorno. Explicaba en Deluxe que a personas de su entorno no les había caído en gracia su comportamiento 'desenfrenado' de la noche anterior. Pero por encima de los demás, a Lozano le importa Charly, que vio la escena sin entender lo que pasaba: "Él no vio el contexto, estaba haciendo zapping y no entendía nada... Ya se lo he explicado todo y lo ha entendido". Eso sí, todo ha quedado en una mini crisis que la pareja ha sabido resolver cuando Lozano le explicó cómo había ocurrido todo. 

Todo ocurrió horas antes, en La última cena, tras un duro encontronazo de Lydia con la hija de María Teresa Campos (79). Ambas tuvieron un malentendido y la primera acabó protagonizando un sensual chuminero muy enfadada para, más tarde, abandonar el plató y encerrarse en el baño para desahogarse. Allí, accedió a participar en una picante prueba que consistía en hacer distintos retos escondidos en una porra. A Lydia le tocó desprenderse de su ropa interior, y lo hizo. La colaboradora se quitó el sujetador delante de la cámara y se lo dio a Nuria, como marca el reto.

Lydia y Charly, 30 años de amor 

A mediados de junio, ambos cumplieron 30 años de relación y no dudaron en festejarlo por todo lo alto con una romántica cena por el centro de Madrid. Sin duda alguna, forman uno de los matrimonios más estables del panorama nacional. La pareja presume de que su amor sigue igual de vivo que el primer día, pese a todos los obstáculos que han tenido que sortear. Ambos disfrutaron de una agradable cena para dos en la que pudieron charlar y compartir confidencias. Están felices y gozan de una gran estabilidad. Hace unas semanas, Lydia confesaba que el año que viene desea casarse de nuevo junto al hombre de su vida. 

Lydia y su marido en 2014. Gtres

Además de por su historia de amor, Lydia y Charly tenían otra importante razón que festejar: la buena salud de la que goza el arquitecto. Cabe recordar que en febrero de 2019 el marido de la colaboradora de Sálvame se sometía a una operación de hernia lumbar. El arquitecto fue intervenido en el Hospital Ruber Juan Bravo de Madrid y Lydia no se separó de él en ningún momento. Fueron días complicados, y un postoperatorio arduo. Él ha estado siempre al lado de Lydia en los mejores y también en los peores pasajes de su vida personal y profesional. Siempre a su sombra, ha entendido y respetado el trabajo de su mujer, aunque en los últimos meses la propia periodista ha reconocido que, ante la reapertura del 'caso Ylenia', su marido le pidió que abandonase el programa de Telecinco. No siempre lo ha tenido fácil Lydia, pero en casa lo esperaba él, su marido. Su apoyo, su bastón. En varias ocasiones ha sostenido que a él no le gusta aparecer en televisión ni en ningún medio de comunicación. Por eso evita nombrarlo y exponerlo. No obstante, no siempre lo ha conseguido. 

Lydia Lozano y su marido se casaron en junio de 1990. Ambos se conocieron mientras Lydia mantenía una relación con un amigo del que luego sería el amor de su vida. "Yo salía con un amigo suyo, pero la relación no estaba bien. Fuimos a cenar a casa de la familia de Charly y él abrió la puerta, con unos pantalones y unas zapatillas verdes. Me llamó al día siguiente para quedar... y hasta hoy", contó en una ocasión.

[Más información: Charly, recuperado de sus problemas de salud, celebra con Lydia Lozano sus 30 años de amor]