Crear unas pulseras únicas, originales y a la moda, con abalorios o sin ellos, puede ser una tarea fácil si optamos por pulseras de hilo con nudos, es decir, una pulsera formada por una o varias vueltas de algún tipo de hilo o cordón que se cierra y se ajusta a la muñeca con un nudo corredizo y que puede incorporar otros nudos para sujetar abalorios o simplemente como adorno. 

Ya os dimos las pautas de cómo hacer collares de trapillo con nuestros remedios caseros como decoración de nuestro cuello. Ahora enseñamos ha hacer los nudos en gargantillas y pulseras. 

En primer lugar, existen muchos tipos de hilos adecuados para pulseras con nudos: hilo de cuero, cordón de cola de ratón, hilo de poliéster…, y lo único que tienen todos en común es que son hilos gruesos y que, en algunos casos, hay que quemar sus extremos con un mechero para que no se deshilachen. Eso es imprescindible en los hilos sintéticos. Los que mejor resultados dan para hacer nudos son el hilo cola de ratón, que se desliza con facilidad y no le quedan marcas, y el hilo de nylon trenzado. Los cordones de cuero quedan muy bonitos, pero se pelan y por tanto a la larga acusan el paso de los nudos corredizos.

Tipos de nudos para pulseras

Existen muchos tipos de nudos para pulseras y otras piezas de bisutería, y la mayoría pueden hacerse con cualquier tipo de cordón.

En todos los casos que vamos a describir a continuación se puede usar un puntito de pegamento para afianzar los nudos y evitar que se suelten, y ese es un truco habitual en principiantes, pero si se trata de un nudo corredizo hay que ir con cuidado para que éste no quede pegado a la correa sobre la que ha de deslizarse.

Nudos cuadrados o de rizo

Incluimos vídeo para seguir la explicación:

El nudo cuadrado es un nudo discreto, muy útil para sujetar abalorios o para introducir nuevos hilos a partir de cierto punto. Consiste en cruzar dos hilos distintos pasando uno por dentro del otro y viceversa, de la siguiente manera: hay que doblar ambos hilos sobre sí mismos, creando dos ojales.

Luego, se introduce un ojal en el otro y se hacen pasar los extremos de cada uno de los cordones por el ojal formado por el otro, de manera que al tirar de esos cuatro extremos ambos ojales queden completamente entrelazados. Es un nudo que permite unos efectos bastante bonitos y que es muy usado en macramé, por lo que si se domina se pueden hacer pulseras enteramente formadas por este tipo de nudo. 

Nudo de alondra

El nudo de alondra es perfecto para unir abalorios colgantes al cuerpo principal de la pulsera, y se hace doblando el hilo que va a colgar por la mitad, cruzar el extremo doblado por encima del hilo de la pulsera y luego deslizar el otro extremo por dentro del ojal creado.

También se puede usar para colocar abalorios directamente en el cuerpo de la pulsera, doblando directamente el cordón principal sobre sí mismo y pasándolo por dentro del agujero del abalorio y luego ensartando el ojal creado con los dos extremos del cordón. Es un nudo muy resistente y seguro y no se desliza, y es muy sencillo de hacer y deshacer. 

Nudo de medio enganche

El nudo de medio enganche es muy sencillo de hacer y se usa mucho cuando se trabaja con abalorios. Se hace doblando un hilo sobre sí mismo (es útil hacerlo alrededor de un lápiz o algo similar, para no perder la vuelta) y luego enroscar el extremo sobre la otra parte del hilo dos veces, para acabar cerrando el nudo entre las dos vueltas. 

Nudo overhand

Este es el nudo estándar, el que todos hacemos cuando decidimos hacer un nudo. Es uno de los nudos para cerrar pulseras más usados por su simplicidad

Nudo de cirujano

Es similar al nudo cuadrado, pero con una vuelta más del hilo sobre el cordón principal. Su principal ventaja es que es prácticamente imposible que se desate solo. La clave para un buen nudo de cirujano es enroscar bien ambos hilos antes de atarlos, para que al aumentar la fricción entre las cuerdas se dificulte el desatarlo. 

Nudos corredizos

Los nudos corredizos sirven para hacer pulseras ajustables a la muñeca. Los hay de varios tipos, pero uno de los más usados es el de espiral, que se realiza con un hilo complementario sobre el hilo principal de la pulsera.

Para realizarlo hay que seguir los pasos siguientes (compartimos un vídeo para seguir la explicación): 

  1. Damos una vuelta al cordón principal con el secundario
  2. Damos dos vueltas al cordón principal y el secundario con el secundario
  3. Pasamos el extremo del hilo por el centro de la espiral formada, atravesando de lado a lado
  4. Apretamos

Este tipo de nudo tiene varias aplicaciones. Es muy usado en cierres de gargantillas y pulseras que han de poder ajustarse, en cuyo caso se requerirán dos nudos de espiral entre los cuáles correr el hilo, pero también se usa como nudo decorativo (corredizo o no) y para anillos ajustables con cuentas.