El catastro es un registro administrativo que depende directamente del Ministerio de Hacienda. Además de los inmuebles urbanos y rústicos, los hay de carácter especial que son los dedicados a la producción de energía eléctrica, gas, refinado de petróleo, presas, saltos de agua y embalses (incluido su vaso y a excepción de los destinados al riego), nucleares, carreteras, autopistas y túneles de peaje. Todo ello debe estar dentro del territorio nacional, sin perjuicio de los regímenes forales de Euskadi y Navarra.

¿Qué comprende los datos del catastro?

La descripción catastral de los bienes inmuebles depende de diferentes características. Físicas, económicas y jurídicas. Entre ellas se encuentran el valor y titular catastral (con su número de identificación fiscal o número de identificación de extranjero, NIE). La representación gráfica, la localización y referencia catastral, la superficie, su uso, calidad de las construcciones, etc. Cuando los inmuebles se encuentren coordinados con el Registro de la Propiedad se incorporará esta circunstancia junto al código registral.

¿Por qué se necesita el valor catastral?

El catastro permite el censo de bienes inmuebles, su titularidad y también el valor catastral. El valor catastral se utiliza para poder determinar la capacidad económica de los titulares de inmuebles. A pesar de ello, son muchos usos los que se pueden dar a la información catastral.

El principal interés de este valor es que forma la base para poder calcular diferentes impuestos. Entre ellos se encuentra IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles), el cual se paga a los Ayuntamientos. También el IRPF o el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, que se paga a la Agencia Tributaria. En este caso, todos los propietarios de bienes inmuebles tienen la obligación de hacer frente a la liquidación del IBI. Esto se debe a que este impuesto es una de las principales fuentes de ingresos de los Ayuntamientos.

El valor catastral es un factor de gran importancia cuando se va a adquirir un piso. Es posible el caso de conseguir un piso a un precio bajo con respecto al mercado. Pero al tributar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales puede llegar a corresponder al 7% del valor de la propiedad. Se hace sobre la base imponible del valor catastral. En este caso puede llegar a ser mayor que el propio valor de la compra. Para Hacienda, el valor de la vivienda no es el precio que se ha pagado por ella. Se hace teniendo en cuenta el valor catastral.

Tanto el catastro como el valor catastral de una vivienda cuentan con más usos que los tributarios. Desde hace tiempo, el uso se extiende a diferentes campos y sectores uno de ellos es la protección del mercado inmobiliario. De esta forma, se impide la compraventa de fincas que no existen, así como pueden conceder diferentes ayudas públicas a personas que lo necesiten.

Aspectos que se deben tener en cuenta para poder calcular el valor catastral

Hay diferentes factores que están relacionados con la determinación del valor catastral y entre ellos destacan:

  • Es de gran importancia la localización del inmueble y todo lo que le rodea. Circunstancias urbanísticas, productividad de la zona donde se encuentre el inmueble, explotación del terreno, etc.
  • Ejecución material de la construcción en sí, para lo que se consideran diferentes aspectos. Costes de construcción, honorarios profesionales, beneficios de la contrata, calidad, uso, tributos, antigüedad, etc. En caso de que hubiese tanto gastos de producción como beneficios de la actividad empresarial de la promoción, se tendrían en cuenta en el valor catastral del inmueble.
  • También deben ser consideradas las circunstancias del inmueble con el valor que tiene en el mercado.

El valor catastral no podrá superar el valor de mercado. Esto es, que la cifra que está en la Administración será siempre inferior a la que resulte de cualquier tasación o compra-venta. Sin embargo, se promueve una revisión de manera periódica del valor catastral. Éste puede ser actualizado siempre en función de los coeficientes aprobados de las Leyes de Presupuestos Generales del Estado.

Cálculo del valor catastral y cómo conocerlo de cuatro formas diferentes

Con la referencia catastral de veinte dígitos se permite conocer fácilmente los detalles con los que cuenta determinado inmueble. Dentro de esos detalles que el catastro considera, se encuentra el valor del inmueble teniendo en cuenta el coste actual. Variables por su uso además de calidades de materiales y estados de conservación, construcciones y suelo.

Es importante tener en cuenta que el cálculo del valor catastral es un servicio gratuito. Si no se tuviese, se puede solicitar o se puede consultar contactando directamente con el catastro. Este valor es una información requerida en la declaración de la Renta tal como os indicamos en cómo hacer la declaración.

Las consultas para pedir información catastral pueden hacerse a través de tres vías diferentes: La Sede Electrónica del Catastro, la Gerencia del Catastro o cualquiera de los puntos que ofrecen información catastral.

En caso de que la solicitud se haga vía Internet, en la Sede Electrónica, hay que seguir unos pasos. Para el acceso a la consulta, debe presentarse un certificado digital, como puede ser el DNI electrónico. Asimismo, si el interesado se presenta en una institución autorizada, debe ir debidamente identificado.

Además del DNI, carnet de conducir o pasaporte, debe contar con la documentación que acredite la titularidad del inmueble. Hay otra forma de poder conocer el valor catastral aunque este método solo funciona en caso de que el inmueble esté dado de alta. Se puede esperar a que llegue el recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (el IBI) donde aparecerá el valor que estamos buscando.