No se percibe a simple vista, pero en el subsuelo de la provincia de Burgos hay todo un mundo por descubrir. Tan sorprendente como Ojo Guareña, uno de los complejos kársticos más grandes de la península ibérica y del mundo, monumento natural y el lugar en donde reconstruir el misterioso puzle de la evolución humana, desde el Paleolítico Medio a nuestros días. La Cueva Palomera forma parte de la red principal de estas galerías subterráneas, que suman 110 kilómetros de túneles y cavidades, distribuidas en seis niveles. Descubrir sus rincones con la luz de un frontal en el casco lo hace todavía más mágico.

Más información: www.merindaddesotocueva.es

Patrimonio de la Luz, el origen de la Catedral de Burgos

Si quieres conocer los orígenes de la Catedral de Burgos tendrás que descender también bajo tierra. En las profundidades de los montes de Cubillo del Campo, un laberinto de galerías y salas conforman el conjunto monumental “Patrimonio de la Luz”. Allí, hace 100 millones de años, se formó una preciada y blanca caliza que se convertiría en algunos de los monumentos más importantes y conocidos de la provincia: la Catedral de Burgos, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, el castillo y las murallas de la capital, y la popular Casa del Cordón, entre otros. Imagina descender a las profundidades de la tierra, al mismo lugar donde hace ochocientos años los canteros extrajeron la joya que era y sigue siendo aquella piedra clara. 

Más información: www.patrimoniodelaluz.com

Patrimonio de la Luz, de donde salió la piedra caliza utilizada en la Catedral de Burgos

Cueva de Fuentemolinos, una rareza geológica

También está bajo este suelo la Cueva de Fuentemolinos, un tesoro espeleológico único a nivel planetario localizado en Puras de Villafranca. Se trata de toda una rareza geológica con más de 4 kilómetros de desarrollo. El recorrido de la cueva sigue una corriente de agua subterránea que ha horadado la cavidad en tres niveles. Las formaciones rocosas que confieren al lugar su enorme magia y belleza. 

Más información: www.beloaventura.org

Cueva de Fuentemolinos, una rareza geológica.

Minas de Olmos de Atapuerca, la vida en el fondo de la tierra

La ruta bajo tierra nos lleva también a las minas de hierro “Mina Esperanza”, en la localidad de Olmos de Atapuerca, que inició su actividad en 1908. Durante décadas los antiguos mineros bajaban a diario al fondo de la tierra abarcando 290 hectáreas de terreno. Cesó su actividad en 1973, pero hoy en día se puede emular gracias a más de 200 metros visitables de galerías subterráneas que, a la luz del queroseno, permiten recordar su aspecto y revivir una aproximación a cómo se desarrollaban las tareas en este escenario a semi oscuras, plagado de laberínticos recovecos, vagonetas y raíles originales. Aquí incluso el visitante tiene la posibilidad de picar el mineral y transportarlo por las vías.

Más información: https://minaesperanza.com/

Puras de Villafranca, la mina más antigua de España

La provincia cuenta también con la mina de manganeso más antigua de España, activa desde 1844 hasta 1968, y el único complejo de estas características en la actualidad. De Puras de Villafranca salió el material con el que se construyeron numerosos barcos de aquel entonces, entre ellos, el Titanic. Visitarlo en la actualidad permite vivir en primera persona la experiencia minera del siglo XIX con total autenticidad, ya que no se trata de una reproducción, sino de minas reales.  Además, en la zona se han restaurado varios edificios, que, junto con la experiencia museística, permiten un viaje en el tiempo a la mina más antigua de España.

Más información: www.beloraaventura.org

Minas de Puras de Villafranca