En concreto, en el marco de la operación 'Windon', se ha desmantelado un importante centro clandestino de producción de cannabis sativa instalado en el interior de una vivienda y se ha detenido a una mujer de 24 años, A.C.E, como presunta autora de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas y se investiga si pudiera haber incurrido en un delito de defraudación de fluido eléctrico por el montaje de un enganche clandestino, han informado a Europa Press fuentes del instituto armado.

La investigación se remonta semanas atrás cuando personal de la Guardia Civil obtuvo información relevante sobre la existencia de una vivienda ubicada en una localidad del Valle de Mena, en cuyo interior se podían llevar a cabo labores ilegales de cultivo de marihuana.

Los investigadores se enfrentaron desde el principio a una complicada investigación por la especial ubicación de la finca y la alta movilidad de la principal sospechosa, con residencia y trabajo habitual en una localidad de Vizcaya, desde la que se desplazaba hasta la plantación ubicada en una casa rústica unifamiliar en la provincia burgalesa.

Ésta última no levantaba sospechas, perfectamente integrada entre el resto de edificaciones de la zona, aislada y retirada de la vista, en régimen de alquiler con contratos a nombres de terceras personas para dificultar su identificación y vinculación con la actividad ilícita que se realizaba dentro.

ARRESTO EN VIZCAYA

Avanzadas las indagaciones y, ante la firme sospecha de una recolección inminente, tras numerosas vigilancias estáticas y dinámicas sobre el objetivo y los domicilios con los que se la relacionaba, se detuvo a A.C.E. en una localidad de Vizcaya cuando se dirigía al trabajo.

Horas más tarde se registraba el inmueble en alquiler, bajo mandamiento judicial y en presencia de la detenida, lo que permitió destapar una completa instalación para el cultivo de marihuana dotada de 17 lámparas de elevada potencia, decenas de metros de cableado, ventiladores, tubos y extractores para disipar el olor, una báscula de precisión y una tamizadora. En las estancias crecían 154 plantas de cannabis sativa de mediano tamaño.

Con esta intervención se ha retirado del mercado ilícito una importante cantidad de droga y desmantelar un laboratorio preparado para el cultivo de marihuana, que hubiera facilitado la recolección de varias cosechas anuales, ha apuntado la Guardia Civil.

Además, durante la inspección ocular se detectó la presencia de un "puenteado" ilegal en la instalación eléctrica, que se investiga, con la intención de "camuflar" el elevado consumo eléctrico que conlleva estas instalaciones, evitar el alto coste que lleva aparejado y no levantar sospechas.

La investigación ha sido coordinada por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Burgos, que han instruido diligencias que han sido presentadas junto con la detenida en los Juzgados de Villarcayo.