La Consejería de Sanidad inaugurará en septiembre el curso político con una propuesta de pacto sanitario, una media “recurrente y nada original”, pero compromiso de legislatura del responsable del área, Alejandro Vázquez, quien está dispuesto a sentarse con todos y ceder, porque es algo que demandan fuerzas políticas y asociaciones profesionales, científicas, de pacientes, también sindicatos y fuerzas políticas.

“Lo prometí como una de las líneas fundamentales de legislatura ante la Comisión de Sanidad”, recuerda el consejero en ‘Los desayunos de Ical’, donde afirma que lo cumplirá, con la mente y un documento inicial “totalmente abiertos”, y con la voluntad de escuchar y ceder, porque en una negociación, “si no hay cesión, no hay pacto”.

“No voy a hacer un pacto con el cien por cien de mis propuestas, también digo que las otras partes hagan lo mismo. No voy a poner condiciones previas. Vamos a sentarnos y hablar, a ver si somos capaces, porque creo que la población de Castilla y León nos lo exige”.

La agenda ya está marcada y, aunque sin fecha cerrada, arrancará en septiembre. Primero se reunirá con los fuerzas políticas, con las que quiere llegar a un acuerdo fuera del partidismo. “Hay que plantearse si el sistema sanitario actualmente responde o no a las necesidades, y la respuesta es que no responde como respondía o hay otras necesidades que hay que cumplimentar. Por supuesto, hay que tomar medidas que va a ser muy difícil tomar si no se llega a un acuerdo y no se quita el partidismo, que no la política, de lo que es la sanidad”, indica, para reconocer que todos están obligados a realizar los esfuerzos que sean precisos para avanzar en la consolidación y mejora del sistema sanitario y preservar el sistema público de salud.

Acuerdo fuera del partidismo

Es más, el consejero reconoce que si se analizan los programas de las fuerzas políticas en sanidad difieren en un uno o dos por ciento. “Hay mucha coincidencia”, de hay la necesidad de quitar el partidismo de la confrontación política sanitaria, para poder tomar las medidas necesarias.

Respecto a las presiones del principal partido de la oposición, el PSOE, que ya ligó en la pasada legislatura el pacto a que los consultorios locales permanecieran abiertos, Vázquez precisa que no va a ser caballo de batalla, puesto que populares y socialistas quieren lo mismo: “Que no se cierren los consultorios. Coincidimos en ello con el PSOE. No tengo ningún empacho en decirlo”, defiende en declaraciones a Ical e indica que quiere analizar las medidas para poder llevarlo a efecto.

No será el único punto de la propuesta de acuerdo, en la que Vázquez quiere plasmar otras medidas como el modelo de cronicidad; cómo implementar la tecnología sanitaria o como afrontar falta de profesionales médicos y también de enfermería. “Yo estoy dispuesto a hablar de todo y, por supuesto estoy dispuesto a ceder”, y al resto le pide lo mismo, que se siente sin condiciones previas.

Financiación

Partiendo de la premisa de que “la sanidad no tiene precio pero tiene un coste, y bastante importante”, reconoce que será difícil pasar de un 20 a un 25 por ciento de representación del gasto sanitario del PIB. “Estoy dispuesto a hablarlo, pero vamos a ser realistas, hablamos de pasar a 500 millones de euros, cifra que supera el presupuestos de muchas consejerías del gobierno”.

No obstante, quiere contar con un porcentaje superior al 7 por ciento del PIB de gasto sanitario en global. “Queremos estar entre las comunidades con más gasto por tarjeta”.