La Consejería de Sanidad ha puesto en marcha una estrategia para que los farmacéuticos puedan reforzar la recomendación de vacunación frente a la gripe a los pacientes que pertenecen a los grupos diana de la campaña, que arranca este martes, 13 de octubre.

Este año la coincidencia temporal con la pandemia por COVID-19 hace especialmente importante la vacunación de la gripe en la población más vulnerable y sus contactos para reducir las complicaciones causadas por ambas enfermedades y evitar la sobrecarga en el sistema sanitario, señala la Consejería de Sanidad en una nota recogida por Europa Press publicada en el Portal del Medicamento.

Para ello, se ha desarrollado una estrategia que permita al farmacéutico reforzar y apoyar las recomendaciones de vacunación en los grupos población diana a través de la identificación de pacientes candidatos a ser vacunados mediante un mensaje en el sistema de receta electrónica.

Esta funcionalidad se ha desarrollado en los sistemas informáticos con los que cuentan Sacyl y el Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León (Concyl).

AVISOS

En concreto, los farmacéuticos podrán recibir el mensaje 'Paciente candidato a vacuna antigripal 2020: Informar y promover la vacunación' en todos los candidatos a vacunación por criterio de edad (mayores de 60 años) o por criterio de proceso o patología.

Asimismo, los profesionales de los centros de salud también recibirán un mensaje similar a través de los aplicativos de historia clínica de Medora.

Con el fin de facilitar la actuación de los farmacéuticos y de que los mensajes a la población sean homogéneos, se ha elaborado un documento informativo dirigido a las farmacias que recoge las cuestiones más relevantes de la vacunación de la gripe de esta temporada.

La Consejería de Sanidad de Castilla y León pone en marcha la campaña de vacunación frente a la gripe para la temporada 2020-2021 a partir del 13 de octubre.

Los objetivos de vacunación para esta temporada son alcanzar o superar coberturas de vacunación del 75 por ciento en la población a partir de 65 años y en el personal sanitario y sociosanitario, así como superar el 60 por ciento en embarazadas y en personas con condiciones de riesgo.