J.M.A. / ICAL



El rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero, defendió hoy en el programa ‘Hoy por hoy’ de la Cadena SER el modelo de presencialidad segura desarrollado este curso en el Estudio salmantino. Según Rivero, el hecho de priorizar que los alumnos acudan a las aulas respecto al modelo telemático, “garantiza mayor calidad e igualdad de oportunidades en la formación de los estudiantes”.



El dirigente universitario reconoció durante una entrevista con Àngels Barceló en la Cadena SER que la Universidad de Salamanca se mantuvo abierta durante todo el curso académico “gracias al compromiso ,tanto del personal como de los alumnos, que tuvieron un comportamiento ejemplar”. El rector recordó además que fue en verano cuando prepararon "toda la logística", habilitando nuevos espacios para dar clase, como el Teatro Juan del Enzina y decidieron dividir los cursos en grupos más reducidos. “Ha supuesto tres veces más trabajo, pero ha merecido la pena”, matizó.



Rivero explicó asimismo, en el programa emitido en directo desde el Paraninfo que la Usal, que se organizó un servicio de vigilancia epidemiológica en la Facultad de Medicina y se realizaron todos los tests posibles para permitir la trazabilidad de los contagios. “Hemos tenido picos en octubre y enero, coincidiendo con las distintas olas, pero mantuvimos la presencialidad porque, en cualquier caso, los positivos se produjeron fuera del campus”, manifestó.



Además, el rector se mostró esperanzado en que el próximo curso pueda desarrollarse “con plenitud”, habida cuenta del trabajo de los profesionales “que están demostrando su capacidad” y de de las contribuciones del conocimiento y la ciencia, “que están permitiendo que la vacunación avance a buen ritmo”. Rivero reconoció, en este sentido, a Barceló que él mismo recibió la primera pauta el pasado viernes, como corresponde a sus 51 años.



“Nuestra apuesta por la presencialidad obedecía a la circunstancia de que la Usal convoca a jóvenes de todo el mundo. Es un centro de ámbito internacional. El 40 por ciento de estudiantes desplazados de otros países han estado acudiendo a las aulas y vendrán muchos más el próximo curso. Muchos de los que han venido este año han renunciado a encontrarse con sus familias en navidades porque priorizaban su formación. Si hubiéramos ofrecido un formato telemático, no hubieran venido”, argumentó el rector, destacando que el centro salmantino creció el matrículas de posgrado, mientras el conjunto del sistema universitario español perdía un 20 por ciento.



Por otro lado, el rector reclamó mayor financiación para las universidades por parte de las diferentes administraciones. “Todo el esfuerzo que puedan realizar los entes públicos para garantizar la equidad de oportunidades y que los jóvenes tengan posibilidades de empleo es bienvenido. Parte de los fondos adicionales postpandemia deberían orientarse a dar soporte a los doctores que se están formando. Nosotros ya llevamos varios años haciendo un esfuerzo importante para reconocer sus capacidades, pero necesitamos más dinero para contratar personas que para comprar máquinas. El valor está en las personas”, zanjó. 



En otro orden de asuntos, Ricardo Rivero reconoció la "deuda con las mujeres" que existe en el ámbito universitario y recordó que durante los últimos tres años, la Universidad de Salamanca ha nombrado honoris causa a varias doctoras por su relevancia en determinados campos. “Tenía claro que no podía haber más nombramientos de hombres que de mujeres porque tenemos que compensar muchos años de falta de reconocimiento”, afirmó.



Por último, Rivero defendió en las ondas la idoneidad de Salamanca como ciudad estudiantil por excelencia en Castilla y León y una de las más reconocidas en el ámbito universitario. “Hay que pensar que esta es una ciudad de 144.000 personas que tiene 30.000 jóvenes entre sus dos universidades. Yo siempre digo que Salamanca es la fuente de la eterna juventud. Aquí siempre estás rodeado de personas de ‘veintitantos’ que suscitan un entusiasmo contagioso para pensar en el futuro”, concluyó.