Como para la consejera de Educación esta medida es un “regalo” que le hace al profesorado, Fedampa le sugiere otros “premios” que éstos le agradecerán junto al resto de la comunidad educativa.

El día 5 de mayo se publicó el Calendario Escolar para el curso 2021-2022 y en él aparece una decisión unilateral de la Administración ninguneando la posición de las familias y sin tener en consideración ninguna de sus propuestas en el Consejo Escolar de Castilla y León. 



La Orden publicada el 5 de mayo que hace oficial el calendario escolar para el curso 2021/2022, impone una jornada continua para el mes de septiembre de cuatro horas. Hasta ahora esa reducción de jornada escolar, hasta las 13 horas, se venía practicando durante el mes de junio. Esta situación obliga a las familias –para poder conciliar su vida laboral y familiar- a tener que organizarse por su cuenta y pagar a empresas privadas para que sus hijos e hijas puedan permanecer en el centro escolar con un coste económico que quizá muchas de éstas no puedan permitirse. 



Esta falta de sensibilidad para con las familias, se hace más plausible todavíaal comprobarse que la Orden que aprueba el calendario escolar para el próximo curso es jurídicamente cuestionable porque contradice descaradamente la Orden EDU 385/2017 que en su artículo 8 dice:



Artículo 8. Aspectos concretos sobre el calendario escolar.

1. Los centros que impartan segundo ciclo de educación infantil, educación primaria y educación especial, durante el mes de septiembre desarrollarán las actividades lectivas en horario matinal sin modificar el cómputo de horas lectivas diarias y durante el mes de junio realizarán jornada continua de cuatro horas, en horario matinal.



Este artículo, junto a la orden en su conjunto, establece las pautas generales que se deben cumplir en la publicación anual del calendario escolar; pero esto parece que es intencionadamente obviado por la Administración, que se contradice a sí misma. La sorpresa aún es mayor cuando escuchamos a la Consejera Rocío Lucas, justificar la modificación horaria del mes de septiembre como “regalo” al profesorado por su labor educativa en situación de pandemia. Ni en la Orden, ni en la publicación del calendario, ni ante el Consejo Escolar, la Consejería expone nunca principios pedagógicos para el diseño de los tiempos escolares; pero esta razón esgrimida por nuestra consejera roza la caricatura.



Por tanto, para Fedampa:



1. La Consejería de Educación ha tomado una decisión unilateral, en contra de la opinión manifestada por las familias que invocan su derecho a poder conciliar su vida laboral y familiar.

2. No priman, en la Consejería de Educación ni en esta Dirección Provincial, los principios pedagógicos de las medidas y nunca se ha priorizado la necesidad de favorecer al alumnado y a sus familias.

3. No hay ninguna razón ni criterio pedagógico que ampare esta decisión, sino que se trata de una decisión más basada en la cerrazón y en la imposición que las familias no están dispuestas a tolerar.

4. La mejor manera de reconocer el trabajo al profesorado no es reduciendo unas horas de docencia en el mes de septiembre y, con ello, perjudicando seriamente la situación laboral y familiar de padres y madres. 

Si la Consejera quiere ser consecuente y agradecer el trabajo prestado por el profesorado durante la pandemia, le aconsejamos que adopte estas medidas y así, de paso, beneficiará a toda la comunidad educativa:

- Contratando a más profesores y sustituyendo en tiempo las bajas.

- Reforzando los apoyos de profesionales a los niños y niñas que más lo necesitan.

- Reduciendo la ratio alumnos/profesor.

- Adoptando medidas que garanticen su estabilidad laboral y logren reducir la precariedad y temporalidad de sus contrataciones.



Desde Fedampa pedimos que se revoque el calendario escolar aprobado para el curso 2021-2022, anulando la reducción horaria del mes de septiembre ya que ésta carece de toda justificación pedagógica y escolar desatendiendo con ello un principio básico de conciliación.



Exigimos a la Administración que organice los tiempos escolares siguiendo criterios educativos y que gestione coordinadamente los mismos sin olvidar la necesidad de respetar la conciliación familiar a la que todos tenemos derecho.