El hierro de Marcial Lalanda, Los Alburejos y el “maquis”



A finales de la guerra vivil, Prieto de la Cal compra el hierro de Marcial Lalanda, cuyo ganado se lidiaba a nombre de su mujer.  

En la época en que mi padre empezó con la ganadería, si deseabas pertenecer a la Unión no podías fabricar tu propio hierro, sino que debías adquirir uno. Mi padre compró lotes puros de veragua, pero no tuvo acceso al hierro del Duque -en manos de Juan Pedro Domecq- así que el que encontró, con la V invertida y la O, le pareció el más idóneo al recordarle, seguramente, a los duques de Veragua y Osuna”. Aquel hierro formaba parte de una vacada por entonces ya sin ganado debido al hambre derivada de nuestra incivil guerra. “Era la de Marcial Lalanda, que anunciaba a nombre de su mujer y que había pertenecido anteriormente a Florentino Sotomayor, importante ganadero cordobés de principios del siglo XX. (Aplausos, marzo de 2018).

Los Domecq vendieron en 1938 el grueso las vacas veragüeñas (unas cruzadas y muchas puras) a José Enrique Calderón, quien lidió numerosas corridas en la primera mitad de la década de los cuarenta, bastantes de ellas con figuras, lo cual demuestra de que sus toros, aunque desiguales, no debían ser tan parados o reservones como algunos presuponían. Esto lo corroboran los resultados de algunas ganaderías nacidas de ésta de las que se hablará más tarde. (Blog bravura y nobleza 2012).

Un año después de comprar el hierro, y a través de José Enrique Calderón, un ganadero cordobés con quien era socio en otros negocios, adquiere los lotes de toros del hierro de Juan Pedro Domecq que le habían correspondido en herencia a uno de sus hijos, Salvador Domecq y Díez y que éste, a su vez, había revendido a José Enrique Calderón.



Es pues a José Enrique Calderón a quién Prieto de la Cal compra el ganado referido y con quien hace sociedad. Al mismo tiempo arrienda la finca Los Alburejos, donde aloja el ganado adquirido: 350 vacas de vientre y varios sementales.

Tentaba utreras y no hace ningún cruce. -Nos dice Tomás vía teléfono mientras viaja de Sevilla a Madrid para atender sus otros negocios-. En manos de los Duques de Veragua continua hasta dos generaciones y en 1927, esta familia la vende a D. Manuel Martín Alonso, vecino de Alameda de la Sagra (Toledo) y tío materno de los hermanos Lozano.



Directamente de este señor, pasa a D. Juan Pedro Domecq y Nuñez de Villavicencio, bisabuelo del actual Juan Pedro Domecq, y de ahí pasa a sus cuatro hijos: D. Alvaro, D. Pedro, D. Salvador y D. Juan Pedro, los toros y los lotes 100% Veragua y 75% Veragua y 25% Tamarón, lo adquiere mi padre con D. José Enrique Calderón, una vez pasada la Guerra Española.



Pero en Medina Sidonia y su zona ganadera había tal inseguridad con el “maquis” que hacen insoportable permanecer en la finca de Álvaro Domecq. Prieto de la Cal, sigue gestionando su despacho y realizando operaciones de compra y venta de fincas, además de otros negocios. En 1945 surge la ocasión de comprar La Ruiza y La Lobita, dos fincas en las marismas del ríoTinto que reúnen 1.800 has., más otra finca colindante en arriendo (La Dehesa del Río). En la actualidad, La Ruiza tiene una extensión de 1.300 Has.

Prieto de la Cal disuelve la sociedad con Calderón

El abogado-ganadero vallisoletano disuelve la sociedad con Calderón porque este no quiere abandonar la zona para irse a las fincas recién adquiridas por su socio, quien fallece un año después, y emprende solo la aventura ganadera en la provincia de Huelva  

Del blog coquillascifuentes.blogspot.com/ extraemos una valiosa información técnica relativa a los toros veragüeños:

Los Veraguas monumentales de principios de siglo están muy lejos, como atestiguan las fotografías del momento.



Pero al disminuirles el volumen y la edad, Calderón reduce también el resquemor de los toreros, los cuales ya no remolonean para lidiarlos, aunque sea en plazas de segunda categoría. Manolete los toreará también: en suma, once toros, ni uno más. Cuando Manolete lleva un toro de Calderón para un festival en Córdoba y le corta una oreja.



Calderón se presenta en Madrid el 19 de marzo de 1944 y vuelve con otra corrida en abril de 1945, para Colomo, Mario Cabré y Angelete, quienes no son figuras ni mucho menos.



Pero en agosto de 1945, un año y medio antes de fallecer, Calderón, presintiendo que sus herederos no tienen su mismo interés en la vacada, le vende a Tomás Prieto de la Cal dos tercios de su ganadería. Dentro de la cabaña brava contemporánea, no son más que unas manchas coloridas que emergen apenas de la marea negra, testigos melancólicos de un pasado fastuoso.



La Ruiza y La Lobita: dos dehesas marismeñas



Del citado blog copiamos:

Se presenta entonces la oportunidad de comprar La Ruiza, donde los duques de Amurrio ya no quieren vivir, y la vacada recorre a pie la distancia que la separa de sus nuevos dominios. El nombre de los veraguas y el don de gentes del nuevo ganadero convierten rápidamente a Prieto de la Cal en una ganadería digna de ser frecuentada, bajo el impulso de Luis Miguel Dominguín y Cayetano Ordóñez........ ambos pasan temporadas en La Ruiza.



El rey Pedro de Yugoslavia, Ava Gadner y Rita Hayworth hacen lo propio. El ganadero es soltero aún, y una noche Rita Hayworth se toparía con un becerro jabonero en su cuarto de baño...... del cual saldrá gritando, que era el objetivo que perseguían el anfitrión y sus amigos, quienes se interponen cual salvadores entre ella y el animalito…



El debut del nuevo ganadero



El debut de Prieto de la Cal como ganadero tuvo lugar el 24 de agosto de 1945 en Almería, en un cartel que conformaron Carlos Arruza, el peruano Alejandro Montani y Agustín Parra "Parrita". En principio -nos comenta Tomás- el cartel incluía a Manolete, pero no puede venir y entonces mi padre, para compensar la ausencia del cordobés, primerísima figura entonces, contrata al rejoneador Álvaro Domecq por delante, y cerrando cartel a “Parrita” .



A partir de este momento, y hasta los años sesenta, la ganadería vivió una etapa dorada ya que, gracias la calidad, bravura y fiereza de los toros, toreros de la talla de Luis Miguel Dominguín, Manolo González o Antonio Ordóñez consiguieron encumbrarse en la cima del toreo. No obstante, las complicaciones que ofrecen los toros del vallisoletano harán que, a partir de los años sesenta, la ganadería quede relegada a un segundo plano, en favor de otro tipo de reses que permitan un nuevo modo de torear y lidiar.

(Información extraída de: https://es.what-this.com/5950119/1/prieto-de-la-cal.html)

Los veragüas de Prieto de la Cal y las figuras del toreo de los años 50 y 60



El excepcional trabajo de su marido al frente de la ganadería no tardó en dar sus frutos. Las figuras de la época no dudaban en pedir los toros de Prieto de la Cal para garantizarse el triunfo ¿Qué figuras recuerda usted que lidiasen sus toros en las principales ferias de España?    



Es la pregunta que recogemos del blog Córdoba Taurina donde doña Mercedes Picón Agero era entrevistada. Las respuestas de la marquesa de Seoane y viuda de Tomás Prieto de la Cal no dejaban lugar a dudas sobre la importancia de la ganadería en esos años:

Manolete llegó a anunciarse en un año tres o cuatro veces con los toros de “Tomás marido”; Luís Miguel, Pepe y Domingo Dominguín; Cayetano y Antonio Ordóñez Araujo, cortando hasta 2 patas en una tarde con los “Dominguines”; Jaime Ostos, etc.



Cuénteme alguna anécdota curiosa y poco conocida de alguna de las principales figuras del toreo que pasaron por su casa en aquella época:



La primera vaca que se tentó después de la muerte de “Tomás marido” en La Ruiza, Antonio Bienvenida se la brindó al nuevo ganadero “Tomás hijo”.



¿Recuerda alguna corrida en general o algún toro en particular de los que obligasen a su marido a decir “…me siento orgulloso de ser ganadero”?

“Tomás marido” siempre se sintió muy orgulloso de su ganadería.



Sobre los tentaderos en “La Ruiza”, la marquesa de los toros blancos, como la denominó la periodista Emilia Landaluce en una entrevista, comentó lo siguiente:

Los toreros de la época de “Tomás marido” empezaban ya en su preparación por encerrarse en una ganadería y hacer todo el tentadero de vacas de la primera a la última, tentando mañana y tarde (no como ahora unas vacas aquí, otras allá), y el resto del día jugaban al FRONTÓN y no al GOLF, y no paraban de hacer ejercicio. 



Con lo cual en el desayuno se hablaba de la vaca, el aperitivo con la vaca, durante la comida y sucesivamente la merienda y la cena siempre pensando o soñando con la vaca. Cuando tenían que adelgazar se ponían a régimen. El Litri sólo comía sandia y Luís Miguel sólo caviar, pero era como vivir en familia una temporada.



Luego, durante su temporada, sólo toreaban en las grandes ciudades y ferias más importantes, en América también. En los pueblos toreaban solamente los novilleros que cobraban siempre, nunca pagaban ellos. Se conoce que por eso salían más y mejor preparados, pues el ganado que se enviaba a estos festejos eran novillos, con defectos sí, pero grandes y no miniaturas. De esta manera cuando tomaban la alternativa esos toreros estaban hechos.



Sobre la amistad que unía la familia de los Dominguines con su marido contestó la ganadera:

Yo recordaré siempre las escenas corrientes en mi casa al amanecer, con la incursión del “Clan Dominguín” gritando desde el hall a mi marido: “Topri, Topri, te acuerdas de aquella corrida apartada como para Bilbao, pues ya no la tienes… que nos la llevamos nosotros para la plaza de “tal” porque toreamos ese día con el “Litrón” y ese tío se va a enterar… que nos viene apretando para ponerse él el primero…”



Sobre los cambios en la tauromaquia respondió:

Efectivamente la tauromaquia es lógico que cambie, pero desde la época que yo recuerdo, esta de ahora no la reconoce “ni la madre que la parió”….



En tiempos de los “Dominguines”, Bienvenida, Ordóñez, las grandes figuras se ganaban ese nombre día a día y las ferias importantes no se hacían con un año de antelación.



Tampoco se compraban los toros de año en año porque, como sigue pasando siempre, los toreros cambian durante las temporadas y, las grandes figuras, entonces querían cambiar las ganaderías por otras más bravas que las anunciadas, para ganarles la partida a los toreros que les venían pisando los talones.

En esta respuesta opinaba sobre la suerte de varas: Usted quiere saber lo que pienso hoy en día del tercio de varas: ¡¡Que nos lo han robado!! Y sí, es cierto que cuando se hace la suerte de varas los Veraguas destacan sobre el resto.



Hablando del genial figurón del toreo Luis Miguel Dominguín, recogemos un dato que encumbró a la ganadería de Prieto de la Cal: Guerrillero, nº 27, lidiado por Luis Miguel Dominguín en la Plaza de toros Monumental de Barcelona en 1950 y al que le cortó las dos orejas y el rabo. El toro fue premiado con la vuelta al arrastre y como el mejor toro de la temporada taurina de Barcelona en ese año.

1975: Fallece Tomás Prieto de la Cal

La prematura muerte le sobrevino en Madrid de un infarto cuando contaba 69 años. Tras su fallecimiento, su viuda toma las riendas del negocio ganadero para seguir adelante, ya que su hijo Tomás tan solo tenía 9 años

En el próximo capítulo les contaremos el desarrollo de lo que supuso la muerte del ganadero vallisoletano para su familia, y una nueva etapa emprendida por su viuda, Mercedes Picón Agero.

Bibliografía y fotos: gw.geneanet.org/. Wikipedia. ABC. Twitter Los Alburejos. domuspucelae.blogspot.com. Agustín Urquidi. Fundación Joaquín Díaz. Facebook y Twitter Prieto de la Cal. Blog Mulillero. Diario de Jerez. Biblioteca Nacional de España. Blog El arte de vivir el toreo. Blog Mundillo Taurino. Aplausos. Natalia Calvo, Fermín Rodríguez. Blog Pedrajas.com. Diario de Córdoba. Veterinarios taurinos. Badajoz taurina. Hueva taurina