El número de las reclamaciones registradas por las oficinas de la Unión de Consumidores de Castilla y León (UCE) se mantuvo estable el pasado año y alcanzó las 5.967, tan solo tres más que en 2019. Además, se registraron 19.708 consultas, lo que supone un descenso del 11,71 por ciento, según se recoge en un balance presentado hoy.



El principal incremento de las denuncias estuvo relacionado con el turismo y con la multitud de viajes que fueron cancelados debido a la pandemia. Así, de las 260 contabilizadas en 2019 se pasó a 578, lo que supone un incremento del 122,3 por ciento.

El sector Servicios de interés -telefonía, electricidad y gas-, sigue ocupando el primer puesto de manera muy destacada, y suponen casi la mitad de las demandas contabilizadas (2.505), aunque se registró un ligero descenso del 1,07 con relación al pasado año.



El segundo puesto para el comercio con 623 reclamaciones y con importante repercusión de las intervenciones relacionadas con el comercio on-line, dado su crecimiento exponencial como consecuencia de la pandemia, algo que en opinión de UCE “está certificando un cambio en los hábitos de compra del consumidor”.



El tercer puesto fue para servicios financieros (604), principalmente en lo que se refiere a las reclamaciones de gastos hipotecarios y clausulas suelo.