La prestigiosa revista ‘Bone & Joint Research’, órgano de difusión científica de ‘The British Editorial Society of Bone & Joint Surgery’ y publicación internacional de referencia en el campo de las ciencias musculoesqueléticas, ha publicado en su último número los resultados de una investigación desarrollada por un grupo del Instituto de Biomedicina (IBIOMED) liderado por el profesor de la Universidad de León (ULE) Jesús Seco Calvo, que va a tener una gran traslación al ámbito clínico, ya que permitirá reducir costes y mejorar el tratamiento en personas con artrosis de rodilla.

Jesús Seco explica que el estudio transversal se realizó con 39 pacientes (71,8% mujeres y 28,2% hombres) de edad superior a los 70 años, con osteoartrosis de rodilla avanzado, que fueron reclutados a través del Servicio de Traumatología del Hospital de León (CAULE), a quienes se midieron los niveles de distintas peptidasas en el líquido sinovial, mediante espectroscopia de fluorescencia (fluorimetría). Las muestras se analizaron en el departamento de Fisiología de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), con quienes se ha colaborado en el desarrollo de este proyecto.

Los resultados sugieren un papel relevante de la actividad de dichas peptidasas para pronosticar la progresión clínica de la osteoartrosis de rodilla. En palabras del investigador de la ULE, “la actividad enzimática en el líquido sinovial se comporta como ‘biomarcador’ en la artrosis, por lo que se constituye una herramienta predictiva para que en la praxis profesional se pueda tomar de forma precoz la decisión clínica de colocar o no una prótesis de rodilla en personas con artrosis, evitando de esta manera costes y comorbilidades (trastornos o enfermedades) innecesarias en los pacientes”.

ESTUDIO PIONERO, INNOVADOR Y DE GRAN APLICACIÓN CLÍNICA



El estudio es pionero, porque es la primera vez que se ha propuesto un posible papel de la actividad peptidasa del líquido sinovial como biomarcador de pronóstico clínico de la evolución de la osteoartrosis de rodilla, y también innovador, ya que propone una herramienta complementaria para ayudar al clínico a tomar una decisión sobre la posible colocación de una artroplastia total de rodilla, lo que será de gran utilidad en la práctica clínica habitual.

La importancia de este descubrimiento es muy grande porque, según explica Jesús Seco, “podría reducir no solo los retrasos, evitando que los pacientes esperen un año más y se agrave su deterioro funcional, sino también el riesgo de complicaciones, como la infección, en caso de que la cirugía fuera necesaria, y la necesidad de reemplazo de prótesis. Se reducirán de esta manera las reintervenciones quirúrgica y las tasas de fracaso, lo que traerá consigo una mejor calidad de vida de los pacientes y una optimización de los recursos, siendo más eficientes en el coste-efectividad en el tratamiento de esta afección, que es un verdadero problema de salud pública”.