La brutal crisis económica del coronavirus ha asestado su última puñalada, esta vez sobre el mítico Pub 43. Mario Carnero y Roberto Cisneros han tenido que decir adiós a los zamoranos, ante la imposibilidad de continuar trabajando en las actuales circunstancias. 

Muy apenado por la situación, Mario Carnero relataba a Noticiciascyl Zamora, que su idea era "aguantar hasta el día 31 de octubre", con la intención de despedirse con su conocida 'Fiesta de Halloween', marca de la casa y uno de los eventos más esperados por sus habituales. "Pero ni eso nos han dejado", explicaba Carnero. Y es que el inminente toque de queda y el endurecimiento de las restricciones de apertura han terminado con años y años de música, copas y risas, entre las paredes de este bar, donde se mostraba todo un museo a la guitarra y al rock de todos los tiempos. 

Sobre la posibilidad de volver a levantar la persiana del bar, Mario Carnero "no lo ve claro", porque augura que esta situación va a prolongarse "mucho tiempo", y va a "destrozar a la noche". Ahora, la idea de ambos dueños es intentar "disfrutar de la vida" en tranquilidad, uno en Mahíde y el otro en el Valle de Arán, para no sacrificar "su salud mental", ante esta insólita y desesperante situación que viven los hosteleros a lo largo del país. Pese a su tristeza, se van recordando con cariño a cada cliente que ha pasado una noche en el Pub43 y deseando felicidad a todos ellos.



[LEER MÁS: El toque de queda se lleva por delante otro 'templo del rock' en Zamora]

[LEER MÁS: Se acabaron los cuadrados y las alitas: el Bayadoliz apaga su plancha a causa del toque de queda]