La Dirección General de Tráfico (DGT) contará con 188 puntos de control, 24 cámaras, un dron y una furgoneta camuflada vigilarán en Castilla y León velocidad, motos, alcohol y drogas durante los dos meses de Operación Especial verano 2020 que comienza este viernes, 3 de julio, y en la que se pretende reducir los 28 fallecimientos en accidentes mortales el pasado verano en la Comunidad.

El delegado del Gobierno, Javier Izquierdo, ha presentado esta nueva campaña de concienciación y el dispositivo de vigilancia y regulación para los meses de verano con el lema 'Este país no puede soportar más muertes. Al conducir, extrema las precauciones'.

Izquierdo ha estado acompañado por la coordinadora de Tráfico de Castilla y León, Inmaculada Matías, el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Emilio Álvarez, y el comandante de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Castilla y León, Juan José Medel.

El delegado ha apunado el año "excepcional" que se está viviendo debido al coronavirus, una pandemia que hace que sea un verano "diferente" y una operación especial de tráfico que supone una ocasión para "retomar la nueva normalidad con prudencia, responsabilidad y sin imprudencias, independientemente de las ganas que de viajar y buscar lugares para el descanso".

El objetivo", ha señalado, "es no confundir libertad con velocidad, y conseguir, gracias a la colaboración de todos, reducir al máximo el número de accidentes mortales del pasado verano, que en Castilla y León se cobraron la vida de 28 personas".

La DGT ha apuntado que, debido a la situación que ha vivido el país, el verano de 2020 es un verano incierto a la hora de prever flujos y desplazamientos de largo recorrido, tanto por la desconfianza de los ciudadanos como por la incertidumbre misma de los desplazamientos.

No obstante, hay determinadas circunstancias conocidas que influyen en el desarrollo de la movilidad desde la finalización de la desescalada como la recuperación del tráfico de forma progresiva, a pesar de lo cual hay un 20 por ciento menos de desplazamientos que en el mismo periodo del pasado año; una situación actual que condiciona los desplazamientos; y el predominio de las salidas de fin de semana o de corta duración.

Asimismo, se prevé que aumenten los desplazamientos en los accesos a grandes núcleos urbanos en busca de actividades de ocio en las inmediaciones de las ciudades, es decir, viajes de ida y vuelta en el día a lugares próximos a las ciudades.

Por otra parte, la DGT ha señalado que hay casi un 20 por ciento menos de solicitudes de celebración de pruebas deportivas durante el verano, por lo que las afecciones a la circulación en carretera se reducen.

Con todas estas circunstancias, a finales de julio se podrán dar a conocer una serie de datos que permitirán tener una idea más aproximada del comportamiento del tráfico en este nuevo escenario de normalidad, ha agregado la Dirección General de Tráfico.

OPERACIONES



Pese a este escenario de incertidumbre, la DGT mantiene las operaciones especiales de verano, concretamente la primera Operación Salida del viernes 3 de julio hasta al domingo 5; la Salida Primero de agosto del viernes 31 de julio hasta el domingo 2 de agosto; la Operación Especial 15 de agosto, del viernes 14 al domingo 16 de agosto; y la Retorno del Verano, que se extenderá del viernes 28 de agosto hasta el lunes 31 de agosto.

Como todas estas operaciones coinciden con fin de semana, en las que la intensidad de vehículos es mayor, se recomienda planificar los viajes evitando los días y las horas de mayor afluencia para no encontrar retenciones de salida de las grandes ciudades.

Para esta campaña de verano, la DGT en Castilla y León cuenta con 188 puntos de control de velocidad, de los cuales 95 son radares móviles, uno de ellos un helicóptero y 92 son puntos fijos de control de velocidad (22 de tramo), a lo que se suman 24 cámaras de control de cinturón y móvil.

También tendrá un dron para las actividades de regulación y ordenación que reactivará su actividad el día 3 de julio y una furgoneta camuflada.

Precisamente es la primera vez que se cuenta con este vehículo, una furgoneta con colores "comerciales", es decir, que no podrá ser detectada por los conductores que inicialmente vigilará ejes como la A-1 y la A-6, pero a la que podría sumarse otra a lo largo del verano que circularía por otras provincias, según ha explicado el comandante de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Castilla y León, Juan José Medel.

El responsable de la Benemérita ha indicado que estas furgonetas, que circulan como una patrulla y no están equipadas con radar, tienen como una de sus funciones, que no es la exclusiva, detectar distracciones, que son una de las principales causas de accidente.

Además, se retoma el calendario de campañas de intensificación de la vigilancia que se suspendieron por el estado de alarma. Durante estos dos meses se realizará una campaña de velocidad, otra de motoristas y alcohol y drogas.

SINIESTRALIDAD



El verano del año pasado fallecieron 28 personas en accidentes de tráfico (18 fallecidos en julio y diez en agosto) y seis resultaron heridos graves. El objetivo es y rebajar esas cifras.

La DGT ha apuntado que ocho de cada diez fallecidos se produjeron en accidentes mortales que tuvieron lugar en carreteras convencionales, es decir, aquellas vías que no tienen separación de sentidos de circulación. Por tanto, atención a los viajes cortos por estas carreteras que es donde los conductores tienen que extremar la prudencia y la DGT reforzará la vigilancia.

El 62 por ciento de los accidentes mortales se debieron a salida de la vía, detrás de lo cual suele estar una velocidad excesiva y/o alguna distracción.

El 39 por ciento de los fallecidos durante el verano fueron vulnerables. Por tanto, se lanza un doble mensaje, primero un llamamiento a los conductores de los vehículos de cuatro ruedas (que son los que generan el riesgo) para que respeten al resto de usuarios de la vía y, por otro, a motoristas, ciclistas y peatones para extremar la precaución al ser los más vulnerables.

La DGT ha destacado la importancia del uso del cinturón y del casco y ha recordado que en el verano de 2019 los dos ciclistas fallecidos no llevaban casco, aunque sí los ocho motoristas que perdieron la vida, pero tres de los ocupantes fallecidos en turismos o furgonetas no llevaban el cinturón de seguridad.

La franja horaria con mayor concentración de accidentes es después de comer, ha incidido la DGT, que ha expresado además su preocupación por algunas cuestiones.

En concreto, en cuanto a los usuarios de moto, al ser el único medio de desplazamiento que no disminuye su siniestralidad, y por ello fabricantes, asociaciones de motoristas, la Guardia Civil y la DGT están trabajando para proponer medidas que reduzcan la accidentalidad de este colectivo.

Por otro lado, preocupa el alcohol y la conducción, ya que el 24 por ciento de las autopsias realizadas a conductores fallecidos en todo el territorio nacional presentaban altas tasas de alcohol en sangre. "El mensaje es sencillo: si bebes no conduzcas y si alguien de los que está contigo ha bebido, es tu responsabilidad no dejarle conducir", ha apuntado la DGT.

Finalmente, otra cuestión que preocupa es la velocidad, puesto que después de tres meses sin conducir, se va a prestar atención a la conducción impulsiva y a la velocidad excesiva porque "no se puede confundir la libertad con la velocidad" y "no vale la pena arriesgar", señala.