Comisiones Obreras estima que hasta 45.000 trabajadores podrían volver a partir de este lunes al trabajo en los sectores de hostelería y turismo en Castilla y León con el pase a la Fase 1 de la desescalada y ha advertido de que los problemas para conciliar la vida familiar y laboral se han incrementado con la crisis sanitaria y se agravan aún más con la nueva situación.

Así lo han explicado en rueda de prensa telemática la secretaria de Mujer y Políticas de Comisiones en Castilla y León, Yolanda Martín, y el secretario regional de CCOO Servicios, Marcos Gutiérrez.

Martín ha incidido en los "graves" problemas de conciliación que se han tenido con la crisis sanitaria, que ha impedido a los trabajadores acudir con tranquilidad a los centros de trabajo, especialmente a las mujeres, algo que se agrava "muchísimo más" a partir de ahora, dado que permanecen cerrados los centros educativos, las escuelas infantiles, los centros de día o de mayores, lo que "agudiza" este problema.

La secretaria de Mujer de CCOO ha incidido en que siempre la solución a los problemas de conciliación de las familias pasa por una conciliación que supone la pérdida de una remuneración que normalmente es asumida por mujeres, con contratos más precarios, peores condiciones económicas y abocadas a renunciar salarios para poder cuidar menores, mayores y familiares, pero además ahora hay mayores dificultades al no tener el "colchón" de la ayuda de los abuelos.

Todo ello se produce en un momento en el que el paso a la Fase 1 de la desescalada supondrá la vuelta paulatina a la normalidad del sector servicios, fundamentalmente el comercio y la hostelería, que CCOO estima que podría suponer la vuelta al trabajo de hasta 45.000 personas (entre 25.000 y 30.000 en el primer caso y de 12.000 a 15.000 en el segundo).

Marcos Gutiérrez ha destacado la importancia del sector servicios y que espera que una "enseñanza" de la pandemia sea la valoración de la gente vinculada al mismo, especialmente la hostelería y el turismo.

En el primero de estos sectores, ha señalado, hasta la semana pasada había 7.176 establecimientos de los más de 25.000 que hay en Castilla y León que estaban afectados por algún tipo de expediente de regulación temporal de empleo, lo que supone casi el 30 por ciento. Aunque el sindicato no dispone de datos oficiales, estima que casi 45.000 de los 118.000 trabajadores por cuenta ajena de este sector en la Comunidad estaban afectados por estos expedientes.

VUELTA PAULATINA A LA NORMALIDAD



Ahora, ha añadido Gutiérrez, se espera que prácticamente el 80 por ciento del comercio volverá paulatinamente a la normalidad y aunque es difícil hacer un cálculo de los trabajadores que podrán volver a trabajar, calcula que entre 25.000 y 30.000 saldrán de los expedientes de manera total o parcial y ha insistido en que supondrá que estas personas, la mayoría mujeres, vean dificultades a la hora de ejercer sus derechos de conciliación.

Por otro lado, en hostelería, un sector que ha estado "absolutamente confinado", el número de establecimientos afectados por expedientes era de 8.875 de los más de 10.500 que existen, un 84 por ciento, con más de 44.000 trabajadores (de casi 100.000 en total en Castilla y León).

CCOO cree que desde este lunes el 50 por ciento abrirá sus puertas a través del sistema de terrazas que se ha establecido, algo que no afectará prácticamente a los hoteles, dada la limitación aún de tránsito entre provincias.

Así, entre 12.000 y 15.000 personas verán su salida de estos expedientes y, al igual que en el comercio, las plantillas de nuevo verán comprometidos sus derechos de conciliación.

Gutiérrez ha destacado la agilidad a la hora de negociar los expedientes de regulación por causas organizativas, con trámites que se han resuelto de media en 24 o 36 horas, cuando hay un plazo de siete días, algo que considera que no es un logro sindical sino compartido con las empresas y ha planteado a la patronal un "pacto guía" para establecer la negociación de las líneas maestras de estos expedientes, además de otras medidas como la negativa a una mayor liberalización comercial o la posibilidad de solicitar al Gobierno una norma para una moratoria en la amortización de los capitales de los créditos.

El responsable de CCOO cree que la recuperación de estos sectores pasa ahora por una cuestión de "confianza", por lo que ha llamado a la sociedad en general a que la tengan porque estarán atendidos por "excelentes profesionales" y se cumplirá la normativa para garantizar las medidas sanitarias.

DIFICULTAD AL CONCILIAR



Sin embargo, esta vuelta a la normalidad, Marcos Gutiérrez ha advertido de que tiene una consecuencia negativa y es que "desgraciadamente" se han encontrando con "multitud" de empresas que están tomando decisiones que afectan a la conciliación en la vida personal y familiar.

Aunque todo está sujeto a las necesidades sanitarias y hay una orden ministerial que permite cambiar estos derechos acordados en materia de conciliación, CCOO ha hecho un llamamiento a que las empresas sean "sensibles" en este tema y se han ofrecido para negociar una modificación "consensuada" y se respeten los derechos de la gente a la vez que se hagan compatibles con las necesidades de las empresas.

"La conciliación no puede ser la pagana de las cuestiones en relación con la sanidad", ha advertido Gutiérrez, al tiempo que Yolanda Martín ha hecho un llamamiento a que salga adelante la ley que regule esta materia porque "es más necesaria que nuca" dadas las "muy serias dificultades" que se observan al conciliar, sobre todo para mujeres trabajadoras, y ahora es "cuando se necesita ley con medidas concretas, eficaces y eficientes que no queden en papel mojado".

La responsable de Igualdad de Comisiones ha incidido en que las mujeres tienen la una tasa de temporalidad más alta en Castilla y León que la media del país (79 por ciento frente al 75), pero además en la Comunidad el problema se ve agravado por la parcialidad en los contratos, que ahora las mujeres han tenido que reducir con excedencias y permisos no retribuidos, lo que tiene como consecuencia pérdida económica y de sus condiciones laborales, lo que impide el desarrollo profesional pleno y las aboca a "una vejez más pobre todavía".

A esto se suma que hay muchas mujeres que se han podido acoger al teletrabajo, algo en lo que considera que hay que actuar tras llegar en poco tiempo, "un poco impuesto" y de forma masiva, lo que hace que se carezca de una perspectiva de género "supernecesaria" porque estas mujeres al mismo tiempo tienen la "carga" tanto de cuidados como de realización tareas del hogar que repercute día a día en su salud.

Por otro lado están los problemas con aquellas trabajadoras cuyo trabajo es necesariamente presencial, entre las que se ha agravado "muchísimo" el problema, hasta el punto de no tener con quién dejar a los menores, peor aún en el caso de familias monoparentales.

Martín ha recordado que el sindicato reivindica desde hace mucho tiempo la necesidad de incorporar el enfoque de género y ha señalado que aunque se han establecido, en el marco del Diálogo Social, ayudas a la excedencia y reducción de jornada con la introducción ahora de la variable de la COVID-19, "a todas luces resultan insuficientes" porque tienen requisitos "muy rígidos" y no llegan a toda la población, por lo que ha asegurado que seguirán trabajando para que estas subvenciones se flexibilicen y se extiendan a más personas.

Por otra parte, desde el punto de vista de la negociación colectiva ha afirmado que se incidirá en los planes de igualdad en la conciliación no suponga una penalización de las mujeres y ha avisado de que estarán vigilantes y serán "exigentes" con este tema.