Esta semana se ha iniciado la reapertura de los puntos de atención al cliente de Iberdrola en España, desde los que atiende, de forma presencial, a una buena parte de sus más de 10 millones de clientes, tanto hogares, como pymes y empresas. La atención en estas oficinas quedó suspendida con la entrada del estado de alarma y, desde el lunes, se ha iniciado su actividad presencial en casi 300 de ellas, que operan ya con normalidad, mientras que más de 200 lo harán en los próximos días. En los últimos dos meses, la compañía ha reforzado la atención en sus canales digitales y telefónicos con el fin de seguir atendiendo y asesorando a sus clientes. De ellos, 55 están en Castilla y León. 

Los puntos de atención en cada comunidad autónoma se han acondicionado con todas las medidas de higiene y protección, entre ellas, la instalación de señalética y mamparas de metacrilato, para garantizar la seguridad y el distanciamiento interpersonal de dos metros. Asimismo, todos los profesionales cuentan con equipos de protección individual (EPI).

Las oficinas han establecido, asimismo, un límite de aforo. En las zonas que se encuentran en la fase 0 de la desescalada será necesario la cita previa, no así en el resto de regiones, en las que se puede acudir durante todo el horario comercial.

Las ubicaciones y detalles de estas oficinas pueden consultarse en la web de clientes de Iberdrola www.iberdrola.es

Apoyo a clientes para afrontar la crisis



En los dos últimos meses, Iberdrola ha puesto en marcha más de 100 líneas de acción, dirigidas a mantener la continuidad de sus servicios para sus más de 100 millones de clientes en el mundo; proveer material sanitario de primera necesidad; reforzar el sistema energético de infraestructuras esenciales y responder las demandas de sus clientes más vulnerables.

La compañía, que ya suspendió los cortes de suministro antes del estado de alarma, lanzó una iniciativa para facilitar el pago de las facturas de luz, gas y otros servicios energéticos a sus más de 10 millones de clientes en España, tanto hogares, como autónomos y pymes. De esta forma, ha permitido la flexibilidad a los pagos, mediante el fraccionamiento de las facturas, hasta en 12 meses y sin coste.

El plan se ha completado con otras actuaciones. Una de ellas, se ha dirigido a sus dos millones de clientes mayores de 65 años, a los que ha puesto a disposición un servicio de urgencias eléctricas gratuito durante el estado de alarma. Asimismo, ha activado un plan de asesoramiento para ayudar a sus clientes a adaptar su tarifa a sus nuevos hábitos de consumo en la situación actual y ha reforzado sus canales digitales y telefónicos.