Las concejalas Ana Suárez y Almudena Parres, responsables respectivamente de Familia e Igualdad de Oportunidades y de Participación Ciudadana, han mantenido una reunión con representantes de las empresas adjudicatarias de la campaña de verano de las ludotecas infantiles y personal técnico del área.

En el encuentro se han analizado dos puntos primordiales. En concreto, por una parte se ha analizado el escenario actual, y por otra, se ha abordado el desarrollo de un programa coordinado de las actuaciones que deberán llevarse a cabo en verano, en el caso de que las autoridades sanitarias permitan la realización de este tipo de actividades.

El objetivo de esta campaña es ofrecer una respuesta educativa a las necesidades de conciliar la vida laboral y familiar durante periodos no escolares, favorecer la calidad y diversidad del uso del tiempo libre, potenciar e incrementar la comunicación interpersonal del niño a través del juego y de materiales lúdicos y realizar actividades grupales que fomenten la socialización y los hábitos de convivencia.

Cabe señalar que la última campaña, la de 2019, desarrollada desde la última semana de junio hasta la primera de septiembre, ofreció 3.425 plazas para niños de edad comprendida entre los 3 y los 13 años.

Replanteamiento de la inmediata campaña



Las circunstancias especiales del inmediato verano, a consecuencia del Covid-19, hacen necesario replantear la campaña, teniendo en cuenta los criterios de prevención necesarios para poder garantizar condiciones de seguridad, tanto en niños como en monitores.

En el caso de que las autoridades sanitarias permitan la actividad, el Ayuntamiento de Salamanca se ha anticipado y ha comenzado a trabajar en coordinación con las empresas adjudicatarias del servicio, en el análisis de las nuevas necesidades demandadas por la situación. También en las posibles alternativas de solución para que las familias salmantinas que requieran de este recurso, para conciliar su vida familiar y laboral durante el periodo estival, puedan contar con dicho recurso con las mayores garantías.

Entre las posibles medidas barajadas, se plantea la limitación del número de niños por grupo, para cumplir la distancia social preceptiva, garantizando al menos la misma oferta de plazas del año anterior.

Esta situación conllevaría un aumento de los espacios utilizados, que actualmente son los Centros de Acción Social (CEAS) y los Centros de Participación Social. También sería necesario un incremento del personal acorde a las necesidades de los nuevos grupos, así como protocolos exhaustivos de limpieza y desinfección de los espacios.

En todas las medidas, lo fundamental será la prevención del contagio de los participantes y del personal a cargo, con la reprogramación de las actividades para minimizar los riesgos, sustituyendo las actividades grupales y de contacto físico entre los participantes por otras.