El jurado de los premios del Consejo Social de la Universidad de León (ULE) a la innovación en la enseñanza dio a conocer ayer el acta con los resultados de la edición 2020, en la que, poniendo en valor y reconociendo el mérito de la promoción y dinamización de esta iniciativa en su 19ª convocatoria, acordó por unanimidad conceder el premio dotado con 2.000 euros al proyecto denominado ‘Somos Ingeniería de Carreras’, cuyo responsable es el profesor Pedro Salvadores Palacio.

El jurado, que estaba integrado por José Antonio Caride Gómez de la Universidad de Santiago de Compostela, Aurora Bueno Cavanillas de la Universidad de Granada, y Ana Isabel Allueva Pinilla de la Universidad de Zaragoza, acordó conceder el accésit, dotado con 1.000 euros al proyecto denominado ‘Aprendizaje-Servicio para apoyar a mujeres rurales con proyectos de emprendimiento para la sostenibilidad: una contribución al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)’, de la que es responsable la profesora Almudena Martínez Campillo.

Finalmente, el jurado también decidió conceder la mención honorífica al proyecto ‘Gamificación en un proyecto de telecolaboración: El uso de salas de escape (escape rooms) didácticas en un intercambio virtual con estudiantes de la UCM (University of Central Missouri)’, de la profesora María Belén Labrador de la Cruz.

RTULE: UN PROYECTO CAPAZ DE DISEÑAR Y CONSTRUIR UN BÓLIDO DE INERCIA



Hay que reseñar que en esta edición se presentaron al premio dieciocho propuestas que concurrieron a la misma a favor de la innovación en las enseñanzas universitarias, en la construcción de aprendizajes multi e interdisciplinares, y de la mejora de la calidad de la Educación Superior y de sus vínculos con la sociedad. La decisión del jurado fue tomada tras realizar la evaluación de las Memorias de solicitud presentadas, de la documentación anexa y del conjunto de evidencias acreditadas en cada una de ellas.

Este proyecto ha puesto en marcha un proceso de aprendizaje guiado con la colaboración de la ULE (RTULE – Racing Team Universidad de León) y profesores de centros educativos no universitarios (ESO, Bachillerato y FP), con el apoyo de la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León, y la colaboración de diversas empresas y entidades.

El objetivo ha sido el diseño y construcción de coches como el ‘bólido dorado’, que mide dos metros y medio de largo y 80 centímetros de ancho, con un peso de 85 kilos y fabricado con fibra de vidrio, con el que se ha competido con éxito en pruebas de velocidad de descenso por inercia.