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Ildefonso Boizas, fundador de los históricos almacenes de ropa textil para el hogar que llevan su apellido, ha fallecido a los 91 años.

Su nombre queda ligado para siempre a la historia del comercio zamorano, donde en 1964 levantó el primer negocio que acabaría convirtiéndose en referencia de calidad y confianza en la provincia y más allá.

La trayectoria de Boizas comenzó mucho antes de aquel primer establecimiento. Con solo 14 años empezó a trabajar como aprendiz en los desaparecidos almacenes García Casado.

Muy joven, se adentró en el mundo de la venta textil y pronto se desplazaba hasta Barcelona y Valencia cuando desplazarse no era tan sencillo como ahora, con el objetivo de negociar género que más tarde llegaría hasta Zamora.

Luis Boizas, hijo de Ildefonso Boizas

Su hijo, Luis Boizas, relataba a EL ESPAÑOL Noticias de Castilla y León, que por aquella época los pedidos podían tardar semanas en llegar. "Mi padre negociaba los productos que quería y en un mes o más llegaban por tren", añade.

Una situación que hoy resulta impensable, acostumbrados a pedidos que se sirven en apenas 24 horas. En aquel tiempo, sin embargo, lo que se creaba era una relación de confianza con proveedores que se mantendría intacta a lo largo de los años.

Los años de posguerra y del franquismo marcaron aquella etapa. Encontrar género era una tarea compleja. "Necesitabas ir con recomendación y los materiales escaseaban", explica Luis Boizas.

A la dificultad del suministro se sumaba la inflación, que elevaba los precios de las telas casi al triple de un mes a otro. Pese a ello, Ildefonso se labró una reputación intachable y su nombre se consolidó en el sector como sinónimo de seriedad y calidad.

El impulso definitivo llegó en los años setenta, cuando Boizas adquirió el edificio de siete plantas del antiguo Almacén Lozano en la calle San Andrés.

Allí abrió su primera tienda de productos ya confeccionados, con 180 metros de exposición y un inmenso almacén. Aquel fue el germen de la marca que los zamoranos hicieron suya durante décadas.

Con el paso de los años, la expansión continuó dentro de la propia ciudad. En los años noventa abrió la tienda de la avenida Víctor Gallego, y en 2002 se inauguró la de Cardenal Cisneros.

A comienzos del nuevo siglo, con un prestigio más que asentado en Zamora, la familia decidió dar el salto a otras provincias de Castilla y León.

En 2006 inauguraron un establecimiento en Valladolid y en 2009 otro en León. Sin embargo, el proyecto se topó de lleno con la crisis económica derivada del estallido de la burbuja inmobiliaria.

La coyuntura frenó en seco las posibilidades de expansión de Boizas, que no logró consolidarse en esas ciudades, aunque sí mantuvo su fuerza en la provincia de origen.