Zamora puede presumir de tener una de las cofradías más antiguas de Europa. Se trata de la Real Muy Antigua e Ilustre Cofradía de Caballeros Cubicularios de San Ildefonso y San Atilano, cuyo origen se remonta al siglo XIII, centuria en que se descubrieron los restos de San Ildefonso en la capital zamorana. Pero la historia había comenzado mucho antes.

En el año 667, San Ildefonso, arzobispo de Toledo, falleció en esta ciudad y allí se le dio sepultura. Décadas después, alrededor del año 720, ante la invasión de los musulmanes, los cristianos temían que los restos de su patrono "pudieran caer en manos de estos y decidieron trasladarlo a tierras del norte, no está muy claro si a Galicia o a Asturias", tal como relata Francisco Javier García-Faria del Corral, Mayordomo-Presidente de la Corporación. Pese a esa intención inicial, Zamora fue el destino de los restos de San Ildefonso.

Y no es para menos. Al pasar por 'la bien cercada', los toledanos se percataron de que era una plaza muy fuerte, una ciudad amurallada que ofrecía la seguridad necesaria para custodiar los restos del arzobispo de Toledo, pensando que los musulmanes "allí no llegarían y si llegaban, no se harían con la ciudad de Zamora, pero ante el peligro de que eso pudiera ocurrir, los restos se enterraron en el mayor de los secretos", narra. 

Pero no fue hasta el 26 de mayo de 1260, durante unas obras en la Iglesia Arciprestal de San Pedro de la capital zamorana, cuando se descubrió "un catafalco con unos pergaminos que acreditaban que allí se encontraban los restos de San Ildefonso". Pasado el peligro de invasión, los toledanos reclamaron la devolución de los restos del arzobispo, y como respuesta, los nobles zamoranos fundaron una corporación para protegerlos. Con el tiempo, esta se transformó en la Cofradía de Caballeros Cubicularios, "cuya misión es la custodia, veneración y exaltación de San Ildefonso, y posteriormente, de San Atilano".

Este último había sido nombrado por el rey Alfonso III primer Obispo de Zamora en el año 900, se había fundado la Diócesis de la ciudad. Tras su fallecimiento, el 5 de octubre del 919, fue sepultado en la Catedral, aunque en 1536 fue trasladado a la misma iglesia donde descansaban los restos de San Ildefonso.

Primeros documentos

Pese a la antigüedad de la Cofradía, los primeros documentos que demuestran su existencia datan del año 1415, pero se desconoce la fecha exacta en la que se redactaron la primeras ordenanzas. Los estatutos más antiguos se remontan a 1503, pero en estos se alude a estatutos anteriores.

Imagen de la Cofradía durante una ceremonia Caballeros Cubicularios

En el siglo XIX, la desamortización de Mendizábal de 1835 propició la incautación de todos los bienes de la Corporación, que a partir de entonces entró en una especie de letargo, aunque no llegó a desaparecer. Así fue hasta el año 1967, cuando la Cofradía resurgió de la mano de Enrique Fernández Prieto. A raíz de este hecho, se aprobaron unos nuevos estatutos que siguen vigentes en la actualidad y que se encuentran en proyecto de renovación.

Desde hace varios años, y debido a la relación histórica con Toledo, la Cofradía zamorana es la única que desfila en el Corpus Cristi de la ciudad manchega sin pertenecer a esta.

También cabe destacar que las diferentes dinastías reales españolas siempre han tenido vinculación con la Corporación, y miembros de estas desde el siglo XIII han querido venerar los restos de San Ildefonso e inscribirse en la Cofradía. Hoy forman parte de ella personalidades como el rey emérito, Juan Carlos I y su esposa, doña Sofía, así como el actual monarca, Felipe VI.

Tal como explica Francisco Javier García-Faria, "para entrar en Caballeros Cubicularios hay que rellenar un expediente que les es remitido a las personas que lo solicitan". Los estatutos marcan como primera condición que sean personas que den ejemplo de espíritu cristiano, que tengan una actividad "profesional, personal y familiar digna y con devoción por los Santos Patronos que son San Ildefonso y San Atilano". También "hay un componente de tipo nobiliario y militar, pues todos los miembros de las fuerzas armadas, como tal, ingresan directamente".

Capítulo

Este sábado 4 de junio, la Cofradía de Caballeros Cubicularios celebra su Capítulo, a partir de las 19:00 horas de la tarde en la capital zamorana. En el acto, se rendirá homenaje a Félix Sanz Roldán, exdirector del CNI y ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa.

Desde el Convento de las Religiosas Marinas, la Cofradía partirá en procesión con todos sus caballeros y damas y junto a otras 14 corporaciones de diferentes puntos de España, hasta la Iglesia de San Ildefonso. Allí tendrá lugar la imposición de hábitos y veneras a cada uno de los caballeros, previo juramento de las constituciones de la Hermandad, y del lazo de dama a cada una de las damas.

Acto de imposición del lazo de Dama

También se celebrará una misa capitular, según el rito mozárabe y concelebrada por varios sacerdotes. La ceremonia religiosa finalizará con la acción de gracias y veneración de las reliquias de San Ildefonso y San Atilano. Tras la misa, los partícipes volverán en procesión al citado convento, donde se orará por las damas y caballeros fallecidos de la Cofradía.

 

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