Convocada por la Diputación, la Mesa de Despoblación de Zamora se ha vuelto a reunir hoy con carácter de urgencia para que se reconozca a esta provincia como zona despoblada, al superar el 10% de pérdida poblacional en la última década. Esto significa poder acceder a las máximas ayudas estatales de finalidad regional y contar con una fiscalidad diferenciada.

El presidente de la Diputación se reunió con los agentes sociales y económicos de la provincia que integran la Mesa de Despoblación, así como algunos alcaldes que se sumaron a la misma ante la urgencia transmitida por el presidente de la institución provincial en un momento decisivo para Zamora.



"En los próximos meses, explicaba Francisco Requejo, el Gobierno de España debe decidir cuestiones fundamentales que afectarán al futuro de nuestra provincia. Nos estamos jugando nada más y nada menos que una fiscalidad diferenciada para las empresas, así como todo el conjunto de ayudas que habrán de revertir en nuestro territorio y sus habitantes".

La urgencia tiene que ver con el hecho de que se reconozca a Zamora como zona despoblada, en un momento en el que el Gobierno de España debe decidir en cuestión de unos meses cuestiones que afectan de lleno al posicionamiento de la provincia de Zamora en el reparto de fondos para el próximo marco de apoyo plurianual 2021-2027.

Zamora perdió un 11,2 % de población en los últimos diez años



"Es un momento crucial, y se trata de coger un tren que no volverá a pasar hasta 2027, y ni nuestros municipios ni nuestras empresas disponen de ese tiempo" afirmaba el presidente de la Diputación en su intervención ante un auditorio de setenta personas que llenaba una de las salas polivalentes del teatro Ramos Carrión de la ciudad, las que ha permitido la situación de pandemia, en que nos encontramos.

Acompañado por el diputado de Desarrollo Económico, Emilio Fernández y por la técnica del área, Ana Isabel Sánchez, el presidente recordó las dos cuestiones fundamentales que van a afectar a la provincia en el reparto de fondos.  Por una parte, antes de que finalice el año, el Gobierno de España debe presentar el nuevo mapa de Ayudas Regionales Europeas, que entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2022. En ese mapa debe estar incluida la provincia de Zamora que, según los últimos datos aportados por Reto Demográfico, es la que más población ha perdido en los últimos diez años, con un 11,2 % muy por encima de provincias como Cuenca, Soria o Teruel.

Ese nuevo estatus de Zamora como zona despoblada le da posibilidad de acceder según las directrices comunitarias a las ayudas estatales de finalidad regional con intensidades máximas porcentualmente.

La Diputación de Zamora ha solicitado ya al Ministerio de Hacienda que se incluya a esta provincia como zona "C" no predeterminada en ese mapa de ayudas regionales, lo que significa el acceso a contar con una fiscalidad diferenciada que implica hasta un 20% de ayudas a las empresas. De hecho, Francisco Requejo pidió una reunión urgente a la ministra de Hacienda hace una semana para hablar de este asunto crucial, así como de otra reivindicación permanente de la Diputación zamorana para que el programa de cooperación transfronteriza, el POCTEP, contemple el territorio de frontera, sin que se incorporen otras zonas adyacentes como Valladolid, que terminan por absorber el grueso de estos fondos.

La convocatoria de la Mesa de Despoblación reunida por segunda vez desde que se creó, buscaba informar sobre las actuaciones llevadas a cabo en este tiempo y hacer un frente común con todos los agentes sociales y económicos de la provincia para reflexionar conjuntamente sobre la urgencia del momento actual y el futuro de la provincia.