Publicada
Actualizada

Agentes de la Policía Nacional y la Policía Municipal de Valladolid han detenido en la tarde del 2 de enero a un hombre como presunto autor de un delito de robo con violencia.

Los hechos se desencadenaron en la calle Esquila de la capital vallisoletana, hasta donde se desplazaron varias dotaciones policiales tras recibir un aviso que informaba sobre una pelea entre varias personas en la vía pública.

A su llegada, los agentes localizaron a tres hombres que mantenían inmovilizado a un cuarto individuo junto a una furgoneta. El sospechoso presentaba una gran alteración y pedía que lo soltaran. 

Tras separar a los implicados, uno de los hombres se identificó como repartidor de una conocida empresa de paquetería y explicó que los hechos ocurrieron mientras estaba trabajando.

Según su relato, tras estacionar y cerrar el vehículo para entregar un paquete en un portal cercano, observó desde el telefonillo a un desconocido en el interior de su furgoneta. Al regresar rápidamente al vehículo, el trabajador comprobó que la furgoneta estaba revuelta, con mochilas y paquetes abiertos. 

Cuando le preguntó al hombre si había robado algo, este intento marcharse, pero el repartidor se lo impidió. El repartidor detectó un bulto sospechoso en el pantalón del individuo, que resultó ser su cartera personal, que había dejado previamente de la guantera.

Todo ello derivó en un forcejeo en el que el repartidor tuvo que ser auxiliado por otros dos ciudadanos que se encontraban en la zona para evitar la huida del sospechoso hasta la llegada de las patrullas.

Una vez en el lugar, la policía procedió a la identificación del hombre, comprobando que contaba con un amplio historial delictivo que incluía 14 detenciones previas en las bases de datos policiales por diversos delitos.

Durante todo el procedimiento, el detenido mantuvo una actitud beligerante, dirigiendo insultos y amenazas tanto a los agentes como a las personas que lo habían retenido.

Tras recuperar la cartera y reintegrársela al propietario, los agentes trasladaron al arrestado a dependencias policiales para la instrucción de las diligencias, mientras que la víctima acudió igualmente para formalizar la denuncia. El individuo permaneció en los calabozos hasta su puesta a disposición judicial, decretándose posteriormente su libertad con cargos.