Viana de Cega es un municipio de la provincia de Valladolid que cuenta con una población de 2.282 habitantes en la actualidad, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, (INE).
Una localidad que se encuentra situada a unos 15 kilómetros de la capital pucelana. Se comunica con ella a través de la carretera autonómica CL-600, que enlaza las autovías A-62 (Simancas) y la A-11 (Tudela de Duero), bien a través de la CL-601 o de la autovía N-601.
Es una de las puertas de la comarca de Tierra de Pinares por lo que, de forma lógica, su vegetación más abundante pasa por ser el pino. Está bañada por el río Cega, al este y norte del término municipal, rodeando casi todo el casco urbano, y por el río Adaja, al oeste, ambos afluentes del Duero que marcan los límites de su término.
Los vecinos del lugar miran al cielo. A las lluvias. Estas han provocado, a lo largo de la historia, inundaciones que han propiciado grandes destrozos en el lugar.
Uno de los perjudicados por estos episodios de avenidas es Miguel Sainz, que además de ser vecino del municipio, desde hace 34 años, también es el concejal de Urbanismo de Viana de Cega.
EL ESPAÑOL de Castilla y León charla con él. Nos habla de su experiencia, de los problemas y trastornos que genera a la población, y de las soluciones para evitar que esto vuelva a suceder en el pueblo pucelano.
Fotografía de Viana de Cega inundada.
Un enero de 2024 terrorífico
Unas 15 personas tenían que ser desalojadas el domingo, 21 de enero de 2024, en Viana de Cega. Todo, debido al aumento de caudal en los ríos de la provincia pucelana que generaban inundaciones en varios puntos de la localidad. Fueron horas de mucha tensión y miedo. Sentimientos que inundaban los corazones de los vecinos.
El Ayuntamiento facilitaba las instalaciones de la Casa de Cultura y del polideportivo a varios vecinos que acudían, también, a casas de familiares y amigos tras ver como sus domicilios se llenaban de agua.
Uno de los damnificados era Gustavo Pedraza, de 55 años, que llevaba viviendo en el lugar un total de 25 primaveras y que se vio sumamente afectado por este episodio de avenidas en el lugar.
“En media hora el agua nos ha puesto la casa patas arriba. Ha sido todo muy rápido”, aseguraba el vecino de Viana de Cega en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León tras un episodio duro para él y muchos habitantes más del lugar.
Inundaciones
“Soy uno de los vecinos afectados por estos episodios de avenidas. La de enero de 2024 fue la última. Hemos sufrido dos en diez años y otra hace 20. En una de ellas, hace 10 años, perdimos todos los vehículos, particulares y de trabajo, con toda la maquinaria dentro. Nos destrozó la casa. Desde la cocina hasta el jardín pasando por el salón”, asegura Miguel Sainz.
El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Viana de Cega es vecino de la localidad desde hace 34 años. Llegó con sus padres por 1990. Desde hace más de 20 años vive en la calle río, en la parte baja del pueblo.
“Tuve que pagar 100.000 euros en arreglos tras una inundación. Me tocó comprar vehículos nuevos y eso lo encareció todo”, afirma nuestro entrevistado, que recuerda ese episodio como “una pesadilla”.
El río a su paso por Viana de Cega.
Las causas y posibles soluciones
El concejal de Urbanismo de Viana de Cega nos confirma que les “han informado de que la localidad es una de las zonas más inundables de España”, por eso toca buscar soluciones para que estos episodios no vuelvan a repetirse.
“Que ocurra esto puede deberse a un ciclo climático en el que hay más lluvias y nevadas que junto con días calurosos seguidos provocan un deshielo más brusco. También a una no adecuada política hidrográfica evitando regular el cauce del río y su limpieza”, señala.
Para el edil existen “varios problemas, pero ninguno imposible de solventar”, desde su punto de vista. Entre ellos, la altura que alcanza, en algunos puntos, el río. Que pasa por ser “problemática”.
“Hay empresas que han ofrecido soluciones capaces de resolver este problema. Estamos barajando la instalación de un muro portátil de válvulas antirretorno para evitar que el agua alcance las viviendas”, explica. Cuando se producen estos episodios de inundaciones son un total de “15 las familias afectadas”.
“Vemos el futuro con tensión porque hay muchas familias que tienen que estar en invierno con miedo por si el río comienza a subir. Hay que poner medios para evitar estos desastres”, señala Miguel Sainz.
El concejal de Urbanismo apuesta por “conseguir la financiación necesaria” para “instalar un muro de contención para proteger estas viviendas y solucionar el problema de una vez por todas”.
Ojalá así sea, cuanto antes y por el bien de todos.
