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Ser un comercio local nunca es fácil, menos aún cuando unas obras te mantienen a la sombra durante 19 largos meses. Es el caso de la zapatería D’ Rahm, que ha visto cómo las reformas del Ayuntamiento de Valladolid dejaban su escaparate oculto, en palabras de su propietario, Raúl Domínguez, “hemos estado totalmente tapados”.

Durante los 19 meses de obras, han notado como la clientela ha disminuido, “la gente rehúye de las obras”. El impacto ha sido especialmente notable en épocas de grandes ventas. “Nos ha pillado rebajas de otoño, de invierno y de verano, también las navidades y dos semanas santas”.

Por suerte, este año han podido disfrutar de una Semana Santa sin vallas, “afortunadamente ahora que se nos ve es cuando más gente hay, que es en la Semana Santa”. Desde la zapatería esperan que al “ahora estar más bonito” acuda más gente.

Estas obras han afectado únicamente a la zapatería, puesto que no es una zona comercial. Lo que “ha sido una faena, son cosas que te influyen cuando eres el único establecimiento, pero ya tenemos visión”.

Tras dejar atrás la situación, el propietario deja claro que “es un trastorno, pero es para mejoría de la ciudad”. Aunque ha sido una larga temporada, “las obras sabes cuándo empiezas, pero no cuándo acabas, pasa con un particular y más con el ayuntamiento”.

El Ayuntamiento de Valladolid, según confirma Raúl Domínguez, “ha estado todo el equipo de gobierno pendiente siempre”. Tanto es así que al finalizar las obras en el patio interior “nos ofrecieron que entráramos para que lo viéramos”, aunque declinaron la oferta.

Lo que ahora anhela es que se realicen “muchos eventos en la zona de la Plaza Mayor para que la gente siga viniendo al centro”. Un deseo que comparte con todos los comercios de la zona.

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