Tiedra es un municipio famoso por ser uno de los de pueblos más bellos de la provincia de Valladolid. Se ubica muy cerca del límite con Zamora, a los pies de los Montes Torozos, y cuenta con un entorno natural de gran belleza con inmensos cultivos de cereales y campos de lavanda.
Pese a ser una población muy pequeña, que cuenta en la actualidad y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 282 habitantes, cuenta con lugares únicos que no dejan indiferente al turista que por allí pasa.
Su Plaza Mayor porticada, con el Ayuntamiento y del siglo XIX o sus tres iglesias: la de El Salvador, San Miguel y San Pedro, son claros ejemplos, como también el edificio de Pósito Real, que sirvió como cárcel y almacén durante años y que ahora acoge diversas actividades culturales.
Son muchos los que en los meses veraniegos visitan la bella localidad pucelana para hacerse fotos en sus campos de lavanda. Un espectáculo visual con el morado como protagonista. Además del Centro de Interpretación Tiedra Lavanda, allí también se ubica el Centro Astronómico.
Pero, sin lugar a dudas, el edificio más emblemático del pueblo es su castillo. Cuenta con una torre del homenaje de seis niveles rodeado por una muralla almenada. En la actualidad, su interior acoge una colección con diferentes armaduras, cascos y armas medievales.
EL ESPAÑOL de Castilla y León charla con Nunilo Gato. Licenciado en Historia y que fue, durante 28 años, alcalde de la localidad para que nos cuente todos los secretos que esconde este tesoro único de la provincia de Valladolid.
Remontándonos al pasado
“El origen de Tiedra es vacceo. Se situó en la ciudad vaccea y posteriormente romana de Amallóbriga. Donde ahora está la Ermita de Nuestra Señora de Tiedra Vieja. El interior aguarda una gran riqueza ornamental de estilo barroco”, asegura Nunilo Gato, hablando de los orígenes del municipio.
El historiador apunta que desde el siglo VI a.C se conoce como ciudad vaccea y que después “los romanos se superpusieron a estas” siendo Tiedra una de las ciudades romanas más importantes junto a Montealegre de Campos y Simancas.
Imagen del castillo de Tiedra nevado
“Durante la Edad Media, en el siglo X y en la repoblación, los cristianos se asientan en las ruinas de la ciudad romana de Amallóbriga. Funcionaba como punto defensivo a la retaguardia de Toro y muy cerca de la frontera del Duero. La primera mención histórica la encontramos en el siglo XI, durante el Cerco de Zamora”, explica nuestro entrevistado.
Tiedra se encuentra en la zona más occidental de los Montes Torozos. Pasaba por ser un punto estratégico que defendía el paso desde la campiña de Toro a Tierra de Campos. En la actualidad cuenta con servicio médico, tres días a la semana, farmacia, escuela y tres bares, de los cuales dos son restaurantes, que se benefician del turismo que genera el castillo, la joya del lugar del que hablamos ahora.
La historia del castillo
“Fue en el siglo XII cuando Fernando II de León, en un momento de separación entre los reinos de Castilla y León, mandó poblar diversos núcleos de población. Tiedra fue uno de ellos. Se trasladará el núcleo poblacional desde donde estaba su origen, cerca de la ermita hasta la ubicación actual a unos 400 metros, para que fuera más sencilla de defender”, nos explica Nunilo Gato.
Tras esto, el núcleo del municipio “se amuralla” y dentro del mismo “se levanta la primera parroquia, la de Santa María” allá por el “siglo XII”. Fue “entre 1157, cuando comienza a gobernar Fernando II, y 1176 cuando empieza a aparecer el nombre de Tiedra Vieja” y cuando “se construye el castillo y se levanta la torre para cumplir una función defensiva”.
El castillo de Tiedra, formó parte de la frontera entre León y Castilla y siempre perteneció al reino leonés. Juan II confiscaría la villa y fortaleza allá por el año 1430 para “ser utilizada como prisión”.
Más tarde Juan II dona el castillo a Pedro Girón por lo que pasará a formar parte de la Casa de Osuna tras la Batalla de Toro en 1476 y estará en posesión de esta familia hasta el siglo XIX. Desde 2004 es propiedad del Ayuntamiento.
Usos pasados
“La torre de la fortaleza es del siglo XII. El castillo final, tal y como lo conocemos, del siglo XIV. Tiedra pertenecía a los Telles de Meneses. Esta familia será la que manda cercar la torre que había dentro con una muralla. Cumplió, por aquel entonces, una función eminentemente defensiva”, añade Nunilo Gato.
Nuestro entrevistado apunta que “hay constancia” de que “en el siglo XV, Juan II manda encarcelar al obispo de Palencia”, en el lugar, por lo que también cumplió la labor de prisión.
“A parir de 1476 la fortaleza pasa a pertenecer a Pedro Girón fundador de la Casa de Osuna y a ellos hasta el siglo XIX. Entre este siglo y el XX fue un palomar. El Ayuntamiento lo compró en el año 2004 tras llegar a un acuerdo con los dueños y se puede decir que desde el 2006 es municipal”, añade nuestro protagonista.
Restauración y uso turístico actual
“En 2009 empezamos a limpiar el patio. Entre el año 2012 y 2013, con Fondos del Grupo de Acción Local, fondos europeos, se llevó a cabo una rehabilitación integral de la torre, y del exterior, de todo el paseo”, explica Nunilo Gato.
Imagen de autoridades tras la restauración del castillo de Tiedra
Una restauración, la de 2013, que sirvió para recuperar un elemento único de la historia de Tiedra. Su muralla, patio exterior y la torre del homenaje, además de sus cuatro plantas para que brille con todo su esplendor.
“En la actualidad está perfectamente rehabilitado y en uso. Se emplea con finalidad turística y se realizan visitas. Guarda en su interior varios objetos de gran valor y contamos con una maqueta con la Tiedra del siglo XII y su muralla e iglesia dentro”, finaliza nuestro protagonista.
Un castillo único. Un tesoro que tienen tanto Tiedra como la provincia de Valladolid.