La Policía Nacional vivió en la jornada de este pasado martes una persecución de película hasta poder detener a un hombre. Fue desde el municipio de Arévalo, en Ávila, hasta el centro de Valladolid. Unos 90 kilómetros de peligrosa persecución que por suerte no hubo que lamentar heridos.



El individuo se saltó un control rutinario en Arévalo y no tuvo otra idea que seguir conduciendo hasta la calle Nicolás Salmerón, en el mismo centro de la ciudad vallisoletana, lugar donde fue detenido.



Los hechos, según fuentes policiales consultadas por Ical, se iniciaron a 13.30 horas cuando el detenido se saltó el control de la Guardia Civil en la ciudad abulense. Desde ese momento comenzó el juego del ratón y el gato entre ellos. La gran velocidad que llevaba hizo que tuvieran que actuar varias patrullas de diferentes cuerpos de seguridad. Por supuesto fue a gran velocidad, superiores a 100 km/h. y saltándose medianas y todo tipo de señales.



Ya en Valladolid, circuló por la Avenida de Salamanca, el Puente Juan de Austria, todo el paseo Zorrilla, para dar a la Plaza Circular y acabar en Nicolás Salmerón, donde fue dado el alto por una patrulla de la Policía Nacional tras cruzar el coche para impedir el paso. Lo dicho, de película de Hollywood.