Alcazarén es un pueblo de la provincia de Valladolid que se ubica a 35 kilómetros de la capital y que pasa por ser una de las cunas del románico-mudéjar.  Su origen parece estar en la fundación que se realiza, a comienzos del siglo XII, durante las repoblaciones de la meseta. Su topónimo, derivado del árabe al-Qasrayn, con el significado de “dos alcázares”, pone en valor un asentamiento árabe anterior.  En la actualidad cuenta con 643 habitantes, según los datos del Instituto Nacional de Estadística.

Desde Palma de Mallorca, ni más ni menos, se desplazó Yolanda Martín Gail. Familiar del conocido futbolista del Real Valladolid, Luis Miguel Gail, que ahora es el entrenador del Juvenil. Lo hizo junto a su marido y su hija hace cinco años. Se instaló allí primero, para posteriormente abrir en Olmedo, una localidad situada a ocho kilómetros de Alcazarén, su tienda de ropa.

De 48 años, y amante de andar disfrutando de la naturaleza, de meditar, y a la que le gusta la paz, como ella misma confiesa, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, nos cuenta cómo decidió dejarlo todo para montar un negocio con el que es sumamente feliz.

De la peluquería al mundo de la moda

“Me defino como una persona luchadora, trabajadora, alegre y positiva. Soy la propietaria, en Olmedo, de la única tienda de ropa del pueblo. Se llama ANYOPINK. Son las iniciales de Andrea, mi hija, de mi nombre, sumado a pink, que es rosa en inglés. Nos gusta mucho ese color”, confiesa nuestra protagonista.

Yolanda nació en Palma de Mallorca. Estudió peluquería y su idea era dedicarse a ello. Trabajó en varias hasta que le diagnosticaron asma crónica y tuvo que dejarlo al no poder tratar con determinados productos que se manipulan, día a día, en dichas peluquerías. Ahí se dio cuenta de que su verdadera pasión era la moda.

“Empecé a trabajar en El Corte Inglés en Mallorca. Después, cuando vinimos a Alcazarén hace cinco años, lo hice también en la misma marca, en la capital, en la tienda del Paseo Zorrilla, hasta que me doy cuenta de que quiero tener mi propia tienda y decido instalarla en Olmedo”, nos explica.

Llegó a la provincia pucelana, también, por culpa (entre comillas), de su hija Andrea, que quería estudiar Filología de Lenguas Castellanas. Todo ello sumado a que su padre es de Velascálvaro y su madre de Bobadilla del Campo, dos pueblos vallisoletanos, hace que estos sean los ingredientes perfectos para que Yolanda acabara en Pucela.

Yolanda a la entrada de su tienda

Una vida más tranquila y un negocio que funciona

“Elegimos Alcazarén porque está cerca de la capital y vivimos muy cómodos, tanto mi hija, como mi marido, y yo. En breve vendrá también mi otro hijo de Palma de Mallorca. Le hemos convencido al final. Destaco la calidad del aire aquí. No he tenido que utilizar el Ventolin en el lustro que llevamos viviendo en el pueblo”, asegura la de Palma de Mallorca.

Hace un año y cuatro meses decidió lanzarse a abrir su negocio en Olmedo. Asegura que siempre visitaba el pueblo y “veía que faltaba una tienda de ropa”. Se instaló en la calle Marcos Salgueiro, en la vía principal de la localidad vallisoletana.

Vende ropa femenina, moda, complementos, bolsos, bisutería de calidad. Es una tienda “diferente”, con “colores alegres”, nos confiesa. Explica que su negocio “va muy bien”, incluso mejor de lo que ella esperaba. Reseña, además, algo muy importante: si los vecinos y turistas acuden a adquirir algún producto a su negocio, los de alrededor, véase cafeterías y demás, también salen beneficiados.

Se piensan que al vivir en un pueblo no hay necesidades, pero eso no es así. También las hay. En la capital puede haber muchas tiendas, pero aquí soy la única. Eso es importante”, asegura nuestra entrevistada.

Yolanda en el interior de su tienda

“Olmedo lo es todo para mí”

Esta autónoma rural anima a los jóvenes a instalarse en el pueblo. A apostar por él. Ella abrió su tienda con la pandemia aún coleando. No era sencillo, pero ha conseguido salir adelante a base de esfuerzo y mucho trabajo.

Olmedo lo es todo para mí. Estoy feliz. Quiero que la gente lo vea. Pienso que el mundo rural cada vez tiene más futuro y muchas ventajas. Yo, por ejemplo, no tengo que perder tiempo para aparcar a la hora de venir a trabajar. Eso es positivo”, apunta.

El deseo que se marca Yolanda pasa por conseguir que “cada vez nos conozcan más personas” que visiten Olmedo por el encanto del pueblo. Mientras que el objetivo que se marca es el de añadir la moda masculina en su tienda de 30 metros cuadrados. También le gustaría introducir ropa de niño.

“Espero tener el negocio hasta que me jubile y si, después, se lo puedo dejar a mi hija, mejor. Ahora la empieza a gustar. Ve que es divertido vestir a la gente”, finaliza.

Una mujer que dejó las islas para ser feliz en la provincia vallisoletana.

 

 

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