Los meses de agosto y septiembre significan para muchos estudiantes un periodo de cambios y adaptación. Llenar la maleta de ropa, libros y de muchas ganas de aprender y disfrutar de la cultura de otro país. Son muchos los que cada año deciden moverse por el mundo para seguir cursando sus estudios en otro lugar. Nervios, ilusión y ganas de descubrir es lo que tienen los jóvenes que se aventuran a vivir la que, posiblemente, será una de las mejores experiencias de su vida.

En este caso, son seis los estudiantes que han hablado con EL ESPAÑOL- Noticias de Castilla y León para contarnos sus primeros días en otro país. Han venido a Valladolid, quizá por una mezcla entre el destino y el azar. Algunos sí que tenían claro que querían estar aquí y a otros es lo que les ha tocado, pero de forma unánime tienen claro que: "La ciudad es muy bonita y cómoda".

Asimismo, otro de los puntos en los que todos coinciden es en la organización de la universidad: "Me encuentro muy bien aquí, los profesores me han acogido genial. El trato es cercano y personal, esto en mi país no ocurre".

Anna Tresca

Ella cursa un máster de estudios asiáticos. Lleva en Valladolid desde el 7 de septiembre y confiesa que es un lugar en el que "me siento cómoda porque me parece muy segura". Viene de Nápoles y eligió este destino ya que "es de los pocos en los que tienen algo similar a mis estudios".

Asimismo, ha puesto en alza que “no me siento como un número, sino que es un trato muy familiar. Los profesores son fantásticos, me han acogido perfectamente desde el primer momento”. Anna Tresca bromea con un: “Yo creo que la ciudad me ha elegido a mí en vez de al revés”.

Alejandra Rodríguez

El caso de esta estudiante es peculiar. Ella es colombiana y confiesa que a principios del 2022 no se le cruzaba por la cabeza irse de su país. Trabajaba en una empresa porque tiene estudios en Economía y mientras estaba haciendo Periodismo, su verdadero sueño.

Un día recibió un correo de la universidad informando de que estaba inscrita en una beca internacional. Con cara de sorpresa y sin saber qué pasaba, se dio cuenta de que había sido su profesor quien la había inscrito porque según le dijo: "Me vendría bien un cambio de aires".

"Yo quería irme a Río de Janeiro para aprender portugués, pero una profesora me dijo que mejor me viniera a España. Yo pensaba que no era buena idea porque el idioma es el mismo y no iba a aprender tanto. Sin embargo, ella me animó diciéndome que la cultura no tiene nada que ver y que poder hacer las prácticas en un país europeo es mucho mejor", asegura Alejandra.

Las opciones eran Barcelona, Madrid o Valladolid. Las dos primeras "se pasaban de presupuesto" y en Valladolid "no conocía a nadie ni tenía nada, por eso era una buena experiencia para empezar de cero".

En los erasmus no todo es tan fácil como parece: "Aquí he decidido hacer uñas. Es una forma de ganar dinero y poder ir pagando los gastos que tengo".

Stefanno Bianchi

Un estudiante de periodismo que vuelve a España a "seguir aprendiendo el idioma". Estuvo en Almería y ahora ha querido elegir otra ciudad: "Siempre me han dicho que hablaba diferente el español, más andaluz y para que sea mejor, he elegido una ciudad en el norte".

Lleva casi un mes y asegura que el cambio de estudiar en Turín es grande. Aquí destaca que "hay más prácticas, los profesores hablan mucho más con los estudiantes. El trato es más cercano, las clases son más pequeñas. Me gusta porque interactúas y aprendes mucho más".

No descarta quedarse en España y, concretamente en Valladolid, porque "me gusta la cercanía con la capital y es un sitio cómodo". En su caso, tenía claro que quería compartir piso con gente española para "obligarme a hablar y aprender el idioma".

Baurzhan Beishenov

Él es de Kazajistán, pero desde hace años vive en Cagliari (Isla Cerdeña). Cursa el Grado en Lenguas Modernas y sus Literaturas y el Grado en Español.

Ya conocía el país puesto que ha estado de Erasmus en otra ciudad: Córdoba. Sin embargo, destaca que “los profesores aquí son más cercanos y están más disponibles”. A diferencia de otros, Baurzhan asegura que "ser Erasmus no es fácil y que hay muchas complicaciones” y, entre risas, admite que lo que más le ha llamado la atención de la universidad es "la cafetería y el poder pagar con tarjeta en cualquier parte". Su vínculo con Valladolid no acaba aquí dado que volverá para hacer un máster.

André Murguía

Este estudiante ha cruzado el charco este año. Viene de México y estudia Derecho: "Me vine a Valladolid porque busqué y era de las mejores universidades. La puse como primera opción". Su objetivo era poder estar en España durante un año y "encontré una buena oportunidad para hacerlo".

Solo lleva un mes y confiesa que esta ciudad está en "el punto perfecto"; puesto que habla de la cercanía con otros lugares y de la "comodidad" que tiene para poder ir andando a cualquier parte, que te permite "una relación íntima con la ciudad".

Estuvo nueve días viviendo en una residencia, pero "el alto precio y la lejanía" hizo que buscara un piso, en el que ahora se siente "mucho mejor”.

André tiene claro que su vinculo con España no acaba aquí: "Me gustaría seguir estudiando aquí, pero lo tengo que ver. El otro día una profesora me dijo que quien se va de España queriendo volver, siempre vuelve. Estoy seguro de que tiene razón y que mi historia con este país no acaba aquí".

Giada

Ella es estudiante de Derecho y Economía. Tenía claro que "no quería estar en una ciudad muy grande como Madrid o Barcelona, sino es una más pequeña donde la vida pudiera ser tranquila". Al preguntar por Valladolid: "nadie la conocía y eso me llamó la atención".

"La organización está muy bien. Hay una relación muy fuerte entre profesores y alumnos. Es la primera vez que estoy en España y me gusta mucho", asegura Giada. Asimismo, no descarta volver para estudiar un máster, pero aún no ha decidido dónde lo hará: "Tengo que ver las posibilidades que me ofertan y luego decidiré cuál hago y dónde".