Arroyo de la Encomienda se suma a la 5ª edición de ‘1m2 contra la basuraleza’ celebrada hoy sábado 12 de junio. La gran movilización nacional contra la “basuraleza” se ha plasnado en más de 1.000 puntos de recogida. Se trata de una cita colaborativa nacional para llamar la atención sobre el problema y liberar los espacios naturales de residuos. En esta edición los arroyanos han acudido a la zona de las playas fluviales situadas detrás del Jardín Botánico.

Arroyo de la Encomienda dispone de parajes de gran valor medioambiental como la Ribera del Pisuerga. Este entorno natural constituye un sello de identidad del municipio, y todos somos responsables de cuidarlo y conservarlo. El objetivo de la campaña del Proyecto LIBERA, de SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes, es poner en valor pueblos y entornos naturales y que vecinos y visitantes disfruten del entorno de una manera responsable.

El Ayuntamiento se compromete a trabajar en la concienciación de vecinos y visitantes frente al abandono de “basuraleza”. El concejal de Medio Ambiente, Rafael Velasco, manifiesta que “Las administraciones locales tenemos un papel fundamental en la sensibilización de los ciudadanos. El Ayuntamiento de Arroyo se sumó al Proyecto LIBERA, con el compromiso de concienciar a los vecinos y apoyar a las organizaciones y asociaciones locales que desarrollan actividades para la conservación de los entornos y la sensibilización frente al abandono de residuos en entornos naturales”



Según datos de LIBERA cada año se abandonan en la naturaleza millones de toneladas de residuos. El 80% de los residuos que llegan al mar proceden del entorno terrestre. No solo se trata de residuos grandes y muy visibles pues los vertidos de microplásticos en entornos terrestres podrían ser entre 4 y 23 veces mayores que en los océanos, donde casi son incontables.

Una nueva forma de basuraleza: las mascarillas



Como consecuencia de la crisis sanitaria, la utilización de mascarillas se ha convertido en un elemento de protección de uso diario. Según un estudio de Environmental Science & Technology, se utilizan aproximadamente 129.000 millones de mascarillas cada mes, que pueden tardar hasta 400 años en descomponerse si no se desechan correctamente. El abandono incontrolado de este tipo de residuos trae consigo graves consecuencias para los entornos naturales pudiendo evitarse si se depositan en el contenedor gris (resto), cortando las gomas antes.