El Consejo de Administración de la empresa municipal de transporte de Valladolid, Auvasa, ha analizado este martes el informe de gestión del año 2020, en el que se ha registrado "la mayor pérdida de viajeros" de su historia, un 47,2 por ciento menos con respecto al año 2019, lo que ha causado un resultado negativo en lo económico de -4,6 millones de euros.

El concejal de Movilidad y Espacio Urbano, Luis Vélez, y el gerente de Auvasa, Álvaro Fernández Heredia, han destacado el impacto del COVID-19 en el funcionamiento de la empresa desde marzo de 2020 y han calificado este año como "el más difícil" para la compañía.

El informe de gestión del año 2020 registra la mayor pérdida de viajeros de la historia de Auvasa con 13.732.858 viajeros, lo que supone un descenso del 47,2% respecto al año 2019, cuando se registraron más de 26 millones de pasajeros.

Las consecuencias de la crisis derivada de la COVID-19 en el ámbito del transporte urbano de viajeros ha supuesto la mayor pérdida de viajeros en la historia reciente del sector y "la pérdida de confianza de algunos sectores de la población respecto al mismo".

El año 2020 comenzó incluso con un ligero incremento de viajeros con respecto a 2019, con un crecimiento de entorno al 2 por ciento en enero y febrero, pero a partir de la segunda semana de marzo y sobre todo con la declaración del estado de alarma por el COVID-19 y el confinamiento casi total de la población a partir del día 14 de dicho mes la cifra de viajeros se desplomó.

El descenso de marzo, afectado solo parcialmente por la nueva situación, fue del 54,2 por ciento, mientras que en abril y mayo la actividad se limitó a apenas un 10 por ciento de lo habitual en esas fechas en años precedentes.

La desescalada y la mejora de la situación epidemiológica a comienzos del verano permitió recuperar cifras y que la pérdida de viajeros se haya mantenido hasta final de año ligeramente por encima del 40 por ciento, a excepción del mes de noviembre, cuando hubo más restricciones a causa de la segunda ola, y que rozó el 50 por ciento de pérdida de pasajeros.

Con ello, las cuentas anuales para el ejercicio 2020 presentan un resultado negativo en la cuenta pérdidas y ganancias de -4.610.211,95 euros. "Son datos negativos derivados de la crisis económica provocada por la pandemia de la COVID-19 y que destaca negativamente respecto a la línea de anteriores ejercicios, en la que se ponía de manifiesto la eficacia y responsabilidad de la gestión de la empresa", han señalado las mismas fuentes.

Así, han destacado que los ingresos por tarifas que ascienden a 7.421.436,30 euros, que suponen la mitad que los del ejercicio anterior, de modo que el único ingreso que se ha mantenido e incluso aumentado ha sido la subvención de explotación por parte del Ayuntamiento, con 15.520.900 euros --274.900 euros más que en 2019--.

La partida de Gastos de Personal disminuyó en 945.026,32 euros respecto al año anterior, si bien, 700.000 euros corresponden a la cantidad provisionada por la Sociedad, con el objeto de proceder en el ejercicio de 2020 al abono de indemnizaciones, tras sentencia judicial, por el derecho de los conductores perceptores de la empresa al periodo de media hora de descanso.

En cuanto a los aprovisionamientos, en este capítulo de gasto se ha producido un decremento de 1.039.432,51 euros, en relación con el año anterior, debido fundamentalmente a la disminución del consumo de combustible, así como de recambios, y en menor medida de neumáticos y lubricantes.



ERTE

En la presentación de las cuentas anuales se aporta información acerca de los hechos posteriores relacionados con el expediente de regulación de empleo por causa de fuerza mayor solicitado por la Sociedad, las modificaciones del Plan General de Contabilidad que podrán afectar a la empresa, los mecanismos para compensar a las entidades locales por la caída de ingresos en el transporte público por los efectos del COVID-19.

Además, se ha apuntado la evolución prevista para el 2021 y se ha advertido de que "si los efectos de la pandemia persistiesen" la empresa seguiría sufriendo un "grave perjuicio en su situación económica y financiera" con unas pérdidas previstas al cierre del presente ejercicio de 6 millones de euros.

A pesar de todo, Auvasa mantiene la confianza en el servicio de transporte urbano de viajeros como "esencial y básico" que garantiza a la ciudadanía los desplazamientos en la ciudad de Valladolid, y se aportan medidas organizativas y medios materiales y humanos para seguir haciendo de este un medio seguro de transporte.

Actuaciones a consecuencia de la pandemia 

Desde el inicio de la situación derivada del brote del coronavirus COVID-19, AUVASA ha puesto en marcha e implantado los mecanismos adecuados en relación con las medidas de prevención a adoptar como consecuencia de la pandemia y, principalmente, las encaminadas a *"velar por la salud de las personas usuarias, así como del personal de la empresa que con su esfuerzo diario han permitido seguir prestando el servicio".

Estas medidas se han dirigido al ámbito técnico y organizativo, como la desinfección diaria de autobuses o los protocolos de mejora de la ventilación del aire en el interior de los autobuses, y en el ámbito de comunicación, para hacer llegar a los ciudadanos todas las novedades en cuanto a normativas, modificaciones en la oferta de servicios y, sobre todo, para transmitir la seguridad que supone viajar en autobús urbano en la ciudad de Valladolid.

La pérdida de viajeros de ha producido "de igual manera en la práctica totalidad de las líneas ordinarias", con valores cercanos al 50 por ciento en todas ellas.

Las líneas ordinarias 1 y circular han sido las más utilizadas por los usuarios, que han mantenido la apuesta por el bonobus como principal título de transporte.

A pesar de la negativa situación, es importante destacar la importancia de los datos de viajeros habituales que utilizan los bonos mensuales, así como de bono infantil, pues en 2020 se ha contado con cerca de 23.000 niñas y niños que ya disponen de su tarjeta para viajar sin coste en los autobuses.

En el año 2020 se han llevado a cabo "importantes proyectos" como la implantación del Plan de Adecuación Horaria, que ha supuesto mejoras en el servicio prestado y en la información proporcionada a los usuarios, la inauguración de la gasinera e incorporación de los primeros autobuses accionados por GNC a la flota de Auvasa, la puesta en marcha de los nuevos sistemas de pago con tarjeta bancaria o dispositivos móviles o la aprobación de bonificaciones para familias numerosas y personas con discapacidad de la menos un 65 por ciento.