Los municipios vallisoletanos de Íscar y Pedrajas han comenzado su confinamiento "concienciados" con que ésta era la "mejor solución" y con el deseo de que la situación no se prolongue más allá de las "dos semanas" estipuladas por Sanidad.

Así lo han señalado, en declaraciones a Europa Press, los dos alcaldes, Luis María Martín y Alfonso Romo, que califican como "tranquilas" las primeras horas del confinamiento. De hecho, salvo las denuncias que la Guardia Civil ha puesto a "varias personas" de Pedrajas, la jornada matinal ha transcurrido con "completa normalidad".

En Íscar, origen del brote que ha afectado a toda su zona básica de Salud, el regidor Luis María Martín ha asegurado que la población ha asumido "bien" la situación, con un comportamiento "ejemplar" desde ayer y sin "ningún altercado", algo que para el edil tiene que ser así para "salir de esta situación".

El alcalde cree que era la única solución que se podía tomar después de que el brote se hubiera "descontrolado" y ahora confía en que el confinamiento no se prorrogue y "esta mala experiencia" acabe en 14 días.

Luis María Martín, no obstante, se ha mostrado molesto con ciertos comportamientos que, a su juicio, se debían haber evitado y que ya reflejó en el bando municipal que se publicó el pasado viernes. Se trata del comportamiento de algunos de los confinados al estar en contacto con positivos y que hicieron "caso omiso" a las instrucciones de Sanidad. "Como no tenían síntomas decían que ellos no tenían que quedarse en casa. Pero bueno, al final se ha subsanado todo", ha concluido.

Sobre la repercusión económica que puede tener el confinamiento para la villa, el edil confía en que sea "la menor posible" y apunta que estas fechas suelen aprovecharlas las empresas para "cerrar e irse de vacaciones".

Si en Íscar la mañana ha sido "tranquila" a poco más de cinco kilómetros, en Pedrajas, la población también ha asimilado desde primera hora la situación y no se ha producido ningún tipo de altercado relevante. "Tan solo unas denuncias por no llevar mascarillas", ha avanzado el regidor Alfonso Romo, que ha lamentado que haya que tener "mano dura" para que "ciertas personas" cumplan con su deber.

Romo entiende que el confinamiento va a afectar porque se produce en unas fechas en las que el pueblo suele estar "lleno" porque se celebran las fiestas de uno de sus patrones, San Esteban. "Mañana tendríamos el pregón y aunque la situación no es como la de otros años, al final las limitaciones de entrada y salida van a afectar a todo el mundo", ha indicado.

Por último, confía en que no haya que prorrogar esta situación porque, ha advertido, las medidas de Sanidad serían entonces "mucho más restrictivas".

GUARDIA CIVIL Y PROTECCIÓN CIVIL

Para supervisar que todo se desarrolla con normalidad, la Subdelegación del Gobierno ha desplegado en la zona un operativo formado por Guardia Civil y Protección Civil.

Así, y según ha apuntado el subdelegado del Gobierno Emilio Álvarez a Europa Press, hay dos patrullas permanentes de la Guardia Civil que, junto con unidades de la USECIC del Instituto Armado de Valladolid y Zamora y, desde mañana, también de Segovia, además de Protección Civil de Íscar y de Valladolid, están controlando los accesos y salidas a los dos municipios, tanto por carretera como por caminos.

También se vigila desde el aire con un helicóptero de la Guardia Civil, apunta el subdelegado que reconoce que no ha habido ningún altercado porque la gente está "concienciada". "Se lo han tomado en serio y todos están teniendo un buen comportamiento", explica Emilio Álvarez que asegura que por "mucha" fuerza de seguridad que se despliegue en la zona, es "muy difícil" evitar el contagio si el ciudadano "no colabora".

De momento, las cosas están saliendo bien, el dispositivo es el solicitado por la Junta y tanto la Subdelegación del Gobierno como los ciudadanos están poniendo "todo de su parte" para que las cosas vayan "bien".