Los sindicatos CCOO y UGT han pedido que se cumplan estrictamente los protocolos de seguridad establecidos en Renault para la vuelta a la actividad y han advertido de que se mostrarán vigilantes, mientras que CGT y Trabajadores Unidos (TU) han reiterado sus críticas al regreso escalonado a las factorías de la empresa del rombo.

Los sindicatos se han expresado así tras la reunión del Comité Intercentros de Renault, en el que la Dirección de la compañía ha anunciado el arranque de la actividad en carrocería y montaje en Valladolid y Palencia la próxima semana con un turno en cada caso (en circunstancias normales esto supondría unas 1.200 personas en Valladolid y un millar en Palencia, según CCOO), para progresivamente aumentar la cadencia.

A este respecto, el delegado general de CCOO en Renault, Sergio García, ha pedido a la empresa que continúe con el desarrollo del plan de seguridad como está establecido y que se cumplan todas las medidas, además de recordar la propuesta de otras 57 que el sindicato ha hecho llegar a la Dirección para que se tengan en cuenta en la puesta en marcha del resto de factorías.

Asimismo, CCOO ha pedido que el personal que no sea imprescindible y pueda seguir con teletrabajo lo haga, mientras que los que tengan enfermedades crónicas sigan acogidos al expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) y no se reincorporen.

El responsable del sindicato ha insistido en que estarán "muy vigilantes" en el cumplimiento de las medidas de seguridad y actuarán si no se cumplen las mismas, al tiempo que ha recordado que los trabajadores las deben de seguir.

Aunque considera que la vuelta a trabajar puede ser "precipitada" cree que hay que hacerlo de la mejor manera y de la forma "más segura", por lo que ha señalado que en cuanto se observa una deficiencia en las medidas de seguridad se comunica a la empresa y "rápidamente" ha actuado.

En la misma línea, Laura del Ser, de UGT, ha señalado que seguirán controlando que se cumpla el protocolo de seguridad porque lo "importante" ahora mismo es la salud de los trabajadores y ha recordado que también han contribuido al mismo con la aportación de sugerencias.

Del Ser ha incidido en que se van corrigiendo cosas que se ven sobre el terreno, dado que es "algo nuevo para todos", y se lleva a cabo la vuelta a la actividad "poco a poco" y con "cautela", aunque las medidas se cumplen en la mayoría de los casos.

CRÍTICAS POR LA VUELTA

Frente a esta postura, CGT y Trabajadores Unidos han vuelto a insistir por la vuelta a la actividad de las factorías españolas de Renault al considerar que es precipitada y no son una actividad esencial.

En concreto, el delegado general de CGT, Unai Hernández, considera que volver a la actividad en Valladolid y Palencia como ha anunciado este lunes la empresa no es una decisión "acertada" porque los trabajadores deberían permanecer en sus casas durante la duración del estado de alarma, por lo que se firmó un ERTE el 18 de marzo.

En este sentido, ha asegurado que ahora hay necesidades de productos sanitarios en Castilla y León y la Junta ha hecho un llamamiento para dotarse de casi tres millones de mascarillas de diferente tipo.

Por ello, cree que las empresas que no tienen una actividad esencial deberían "priorizar" y enviar esas mascarillas al personal que está "en primera línea de fuego" intentando contener el coronavirus en lugar de poner en marcha sus instalaciones y repartirlas entre sus trabajadores.

Así, ha reiterado que es una "temeridad" el inicio de una actividad no esencial por parte de las empresas porque lo importante es garantizar la seguridad de las personas y sus familias y no la actividad de las empresas.

Por su parte, la coordinadora general de Trabajadores Unidos, Miryam Largo, ha reiterado las críticas a la vuelta a la actividad, con la que considera que la empresa mira por su interés económico y ve a los trabajadores "como un número"

"No les importan nuestras familias ni nada que tenga que ver con nosotros, solo somos máquinas para que ellos ganen dinero", ha señalado en un comunicado recogido por Europa Press, en el que ha asegurado que en las fábricas hay riesgo de contagio del personal, dado que hay gente asintomática.

Todo ello, ha agregado, para producir para un mercado en descenso y "actualmente parado", al tiempo que ha acusado a algunos sindicatos de amparar la vuelta a la actividad que quiere la empresa.