El jurado de la Federación Taurina de Valladolid, que preside Justo Berrocal, fue tajante a la hora de votar para la elección de la mejor faena, de la recién finalizada feria de la Virgen de San Lorenzo: desierto. Y es que las bases de los premios son claras: “Tiene que ser completa en todos los tercios”, incluido el de la espada. Y esta fue defectuosa.

Por lo que López Simón, triunfador numérico de la floja feria con dos trofeos ante un gran toro de El Pilar, se queda sin galardón. Y es triste porque hubiera venido muy gustoso a recoger el premio. Otras figuras premiadas en temporadas anteriores llevan años sin venir por Valladolid…a recoger galardones.

Sí hubo unanimidad del jurado para destacar al mejor toro de la feria, que correspondió a “Deslumbrante”, de la ganadería de El Pilar, divisa que la pasada temporada también se llevó los méritos y el galardón. El buen toro fue lidiado por López Simón la tarde del sábado de feria.

Curiosamente, otro “Deslumbrante” también fue premiado el pasado año en la feria de Zaragoza. Buena familia de toros…

Iván García, banderillero de Pablo Aguado, arrasó en la votación para elegir al mejor subalterno y obtuvo 17 votos de los diecinueve miembros del jurado. Y un año más no hubo laurel para el mejor picador.

Menciones especiales para El Cid, que premia su trayectoria, y para la Asociación Nacional de Clubes Taurinos de Estados Unidos (ANCT) que preside Lore Monnig quién además es la preside el Club Taurino de Nueva York.

Veintiocho miembros de esta asociación norteamericana han celebrado su congreso anual en Valladolid, desarrollando diversas actividades en la capital y provincia. Por ello este reconocimiento.

La reunión del jurado, bajo la presidencia del nuevo secretario general de Cultura y Turismo de la JCYL, Gregorio Núñez, se celebró en el Restaurante Asturiano que gerencia Juan Burgos, un buen taurino de Villalpando. El vino español fue amplio y variado mientras jarreaba en Pucela.

Imágenes: NATALIA CALVO