museo casa cervantes exposicion valladolid 1

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Valladolid

La Casa de Cervantes rememora ‘el deseo de vivir’ del escritor

16 marzo, 2017 18:07

El Museo Casa de Cervantes acoge, desde hoy, la exposición “Miguel de Cervantes o el deseo de vivir” del fotógrafo José Manuel Navia y que está organizada conjuntamente por Acción Cultural Española, el Instituto Cervantes y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para conmemorar el 400 aniversario del fallecimiento del escritor en 2016.

El proyecto, concebido y realizado por Navia, se plantea, a través de 36 fotografías, como un recorrido visual por los lugares y los caminos que transitó Miguel de Cervantes a lo largo de su vida, una vida atribulada e incierta que también se nos revela veladamente en sus obras.

En esta muestra, que podrá verse hasta el 2 de julio de 2017, Navia parte del acto de fotografiar, de un modo subjetivo y evocador, los principales lugares ligados al itinerario vital de Miguel de Cervantes, las huellas de una vida, de modo que el resultado final no sea una colección más de imágenes de distintos lugares, sino una serie fotográfica que conforme la mirada personal de un viajero que quiere hacer suyo –nuestro– ese territorio cervantino, tanto literario como real, a través de la imagen.

Las 36 imágenes que componen la exposición están acompañadas de textos y citas literarias que las ligan tanto a la vida del escritor como a sus obras. Alcalá de Henares, Valladolid, Madrid, Nápoles, Sicilia, Lepanto, Túnez, Argel, Orán, Lisboa, Esquivias, Toledo, La Mancha, Andalucía, o Barcelona,son algunos de los lugares que forman parte de itinerario vital de Miguel de Cervantes.

"Para este trabajo he querido fotografiar en los mismos escenarios donde Miguel de Cervantes (tantas veces eclipsado por su propia creación, don Quijote) gastó sus días y donde soñó muchos de sus personajes; caminos y lugares que abarcan buena parte de la península ibérica y parte del mundo mediterráneo: Italia, Grecia, Túnez, Argelia..., siempre atento a las gentes humildes y a las rutas alejadas de los centros de poder. De Cervantes bien podría decirse lo mismo que puso en boca de su personaje, el Licenciado Vidriera: 'yo no soy bueno para palacio, porque tengo vergüenza y no sé lisonjear'”, nos explica el autor.

Navia asegura que “El reto era enfrentarme sin reservas, una vez más, a la difícil y apasionante relación que se establece entre imagen y palabra, entre fotografía y literatura, siempre sobre la base de la importancia que, como fotógrafo, concedo a la idea de huella frente a la de aura, es decir, a buscar esa revelación o "aparición de una cercanía, por lejos que pueda estar lo que la dejó atrás", en palabras de Walter Benjamin."