El Teatro Liceo acogerá este domingo un concierto de la Banda de música Tomás Bretón, en el que se rendirá homenaje al músico y compositor salmantino en el centenario de su muerte. Además, se cuenta con el estreno de una obra por el joven compositor salmantino Victor Grande Escudero, dedicada a Bretón, que lleva por título ‘1923’. Además, contarán con un invitado muy especial, un descendiente directo del músico salmantino.

La Banda Tomás Bretón está formada por un grupo de personas, de diversas edades y formaciones musicales, que comparten la música como afición, como pasión, y también como profesión.

En la Banda promueven que las creaciones musicales que realiza se conviertan en un medio de comunicación, en un lenguaje de expresivo, en un formato que promueva el encuentro cultural y humano. Y les inspira también la intención de estar presentes y ser miembros activos de la vida musical, cultural y social de nuestra ciudad y nuestra comunidad.

La banda está dirigida por Emilio González Hernández y en esta ocasión interpretarán un programa dedicado íntegramente a Bretón. Comenzarán el concierto con el pasacalle ‘Polka estudiantina’, seguido de ‘La estudiantina de Granada’, ‘El dos de mayo. Himno a la Independencia española’, ‘Salamanca’, el pasacalle ‘La Dolores’ o ‘Marcha y saeta’. Además, estrenarán una obra compuesta por Victor Grande Escudero, dedicada a Bretón, que lleva por título ‘1923’.

Las entradas para este concierto tienen un precio de 8 y 10 euros y están a la venta en la taquilla del Liceo y en www.ciudaddecultura.org

Tomás Bretón

Tomás Bretón nació en Salamanca en 1850, recibiendo sus primeras lecciones de música en la Escuela de Nobles y Bellas Artes de San Eloy. A los doce años ya era violinista en algunas orquestas salmantinas y, a los catorce, concertino de la orquesta de un teatro.

En 1865 se trasladó con su familia a Madrid, donde ampliaría su formación mientras trabajaba en cafés, orquestas y teatros. Discípulo de Arrieta, en 1872 finalizó sus estudios, logrando el premio de Composición, que compartió con su compañero de promoción Ruperto Chapí.

Con solo veinticinco años estrenó en el Teatro Apolo su primera ópera, ‘Guzmán el Bueno’. Dirigió la orquesta del Teatro Real y otra más que fundó él mismo, actuando por toda España y Portugal. Durante la primera mitad de los ochenta fue pensionado por la Academia de Bellas Artes y por el rey Alfonso XIII en Italia, Francia y Austria. En 1884 regresó a España, donde reanudaría su carrera como director de orquesta, siendo contratado por la Sociedad de Conciertos. En 1896 ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Durante los últimos años de su vida dirigió el Conservatorio de Madrid.

Es autor de casi cuarenta zarzuelas, varias óperas y diversas piezas de música de cámara y música vocal. Murió en Madrid el 2 de diciembre de 1923.

El compositor salmantino ha recibido varios reconocimientos por parte de la ciudad que lo vio nacer y cuenta con un medallón en la Plaza Mayor que fue realizado por el escultor Fernando Mayoral que se inauguró en 2001.

Además, una de las sedes de la Escuela Municipal de Música y Danza lleva su nombre, al igual que una céntrica plaza de la ciudad en la que está ubicado un busto realizado por Francisco González Macías, y también lleva su nombre un parque en el barrio de Puente Ladrillo.

 

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