La Asociación de Empresarios de Hostelería de Salamanca ha convocado esta nueva concentración, esta vez ante las puertas de la Junta de Castilla y León, ante la necesidad de que los dirigentes del Gobierno Autonómico "escuchen nuestra voz, alta y clara y asuman sus responsabilidades por la gestión de la pandemia que están llevando a cabo".

 

En un manifiesto dirigido al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, al vicepresidente, Francisco Igea, y a la conseja de Sanidad, Verónica Casado, dicen que "la hostelería está herida de muerte y los empresarios hosteleros salmantinos estamos cada día más desesperados y arruinados por culpa de sus medidas".



Desde los primeros tiempos en que asumieron su condición de Autoridad Sanitaria, sus decisiones han tenido como primer objetivo restringir las actividades hosteleras. Sus decisiones "han criminalizado a nuestro sector como si fuera el causante de la pandemia. Nos han recortado horarios de trabajo. Nos han recortado aforos en los locales. Nos han prohibido trabajar en el interior de nuestros establecimientos. Han llegado, incluso, a limitar la libertad de circulación de la ciudadanía ordenando la reclusión domiciliaria a las ocho de la tarde, medida desconocida en el resto de España, que el Tribunal Supremo ha tenido que dejar sin efecto por ser contraria y más restrictiva que la legislación instaurada por el Gobierno Central, ese mismo Gobierno Central cuya errática y contradictoria gestión ha dado lugar a que España haya encabezado los peores índices de toda Europa".



"Cuando hablamos de su errática gestión no ponemos el acento en ideologías políticas. Da igual si quien trae la ruina a nuestras empresas es de izquierdas o de derechas. Exigimos su responsabilidad por sus promesas incumplidas, por faltar a su palabra. Hace muchos meses, el Vicepresidente y Portavoz de la Junta de Castilla y León, don Francisco Igea, manifestó que desde la Junta se promovería un plan de choque nacional, con ayudas directas al sector de hostelería, considerando que las aportaciones al mismo deberían realizarse por las distintas administraciones en función de su gasto público, correspondiendo aportar un treinta y cinco por ciento de las ayudas directas a las comunidades autónomas", explican.

Además, preguntan a Francisco Igea "¿dónde está su 35% para ayudar al rescate de pymes y autónomos? No son sus ayudas lo que percibimos, sino su arrogancia y sus restricciones. No han ofrecido una sola palabra de disculpa ante la decisión del Tribunal Supremo, ni reconocen que pudieron cometer un error por confinar a los ciudadanos a las ocho de la tarde. Al contrario, su única respuesta fue confinar a la hostelería a la misma hora. Ahora nos dicen que el próximo viernes podrán permanecer abiertas las terrazas hasta las nueve y media de la noche. ¿Por qué esperar hasta el viernes? Si la evolución de la pandemia es positiva, ¿Por qué no se plantean reabrir el interior de nuestros locales?".



Sigue el comunicado asegurando que "nadie, absolutamente nadie, podrá discutir hoy la necesidad de adoptar medidas que hagan frente a la propagación de la pandemia. La cuestión es por qué razón se sigue poniendo el punto de mira en la hostelería, como si el hundimiento de nuestro sector fuera la solución a la propagación del coronavirus. Basta con mirar a otros países para comprobar que están dejando atrás la pandemia sin haber arruinado al sector hostelero, pues sus empresarios han recibido ayudas directas de sus gobiernos".



"Señores políticos: salgan a nuestras calles, echen un vistazo alrededor y miren los miles de carteles de “SE VENDE” y “SE TRASPASA”. Esos carteles son puñales que se clavan en todos nosotros. Quizá ustedes, desde sus despachos, piensen que detrás de cada escaparate sin luz, o de cada persiana bajada, sólo existen números o datos estadísticos con los que rellenar horas y horas en los telediarios. Nada más lejos de la realidad: detrás de cada canadado, de cada rótulo apagado, existen miles de personas con nombres y apellidos, empresarios, trabajadores, proveedores, familias enteras que no pueden dormir pensando en sus cuentas de resultados, en cómo van a poder sus facturas o si podrán seguir alimentando a sus hijos".

"Tampoco somos curvas estadísticas que tanto les gusta manejar, esas que cuando marcan subidas en los índices de la pandemia sirven para culpar a los ciudadanos y que cuando dichos índices descienden sirven para regocijarse por sus decisiones políticas. Somos personas arruinadas por esas decisiones.



Ni somos la causa de la pandemia ni la razón de su permanencia. Cuando restringieron al máximo nuestras actividades ocupamos los más altos índices de contagio, mientras que otras comunidades autónomas, con medidas mucho más permisivas, estuvieron mucho mejor posicionadas que Castilla y León.



Necesitamos las ayudas directas que nos prometieron y las necesitamos YA. No más promesas vacías. Necesitamos que venzan a la pandemia sin arruinaros más, tal como otros ya están consiguiendo. Si otros han podido hacerlo es porque puede hacerse. Y, si no son capaces de ello, insistimos, asuman sus responsabilidades", finalizan.