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Guijuelo ha rendido este viernes un sencillo pero sentido homenaje a todos aquellos profesionales que han luchado en primera batalla contra el coronavirus durante los pasados meses, el presente y también el futuro. El auditorio del parque de La Dehesa ha sido el lugar escogido para ello en un acto corto pero intenso que apenas ha tenido la presencia de los homenajeados y de los concejales de la Corporación dada la situación epidemiológica. 

Los Bomberos, el personal de limpieza, de la vía pública, los responsables de la residencia de mayores, de Protección Civil, de la Guardia Civil, la Policía Local, así como los funcionarios del Ayuntamiento y el personal sanitario ha sido recompensado con una medalla y un detalle en diferentes personas pertenecientes a estos servicios. 

En concreto, Javier Bautista (Bomberos); Herenia Guarido (personal de limpieza); Juan Antonio Martín (personal de vía pública); Rosa Martín (residencia de mayores); Rafael Martínez (Protección Civil); Javier Moreno, María Teresa Rodríguez, Agustín Berrocal y Javier Poveda (funcionarios del Ayuntamiento); Francisco Rentero (Guardia Civil); Clemente Iglesias (Policía Local); y Julia Castilla y María Dolores Martín (centro de salud) han sido los que han recogido el homenaje, aunque en nombre de todos sus compañeros. 

La emoción, más allá de lo que desprendía el propio acto, llegó con las palabras del alcalde de la localidad, Roberto Martín, y de los homenajeados. El primero, que abrió el homenaje tras la presentación del maestro de ceremonias, Damián Martín, recordó la ilusión del inicio de la legislatura, su primera como alcalde, hace ya catorce meses y la improbable y dura situación que ha vivido en parte de ellos debido a la pandemia. 

De este modo, tras recordar la responsabilidad que conlleva ser el primer edil, sin nadie detrás para respaldarte pero con un gran equipo al que agradeció sus esfuerzos, recordó los tiempos que nadie quiere recordar. "No piensas en pandemias, que verás a tu pueblo desierto", comentó con una visible emoción que salía de sus palabras. Pero en su mente, incluso a veces superada por la propia situación, solo se encontraba la de "mantener a Guijuelo sano y salvo". 

Por ello se ha pasado noches "sin dormir", incluso, como dijo, sintiéndose solo. Pero no lo estaba. Detrás, como también reconoció se encontraban "multitud de manos amigas" que este viernes han sido homenajeadas. "No viviré lo suficiente para agradeceros el trabajo sobresaliente", afirmó y le expresó el cariño de todos los guijuelenses que en esta ocasión no han podido estar presentes físicamente pero sí su orgullo. 

"La vida no se detiene pero ahora sabemos a lo que nos enfrentamos. Estamos en las mejores manos, las de vuestra lucha y afán de superación. Guijuelo saldrá fortalecido", concluyó, no sin antes volver a agradecer a "nuestros héroes" su trabajo. 

Tras las sentidas palabras, llegaron la entrega de detalles y algún discurso agradecido por el recuerdo del Ayuntamiento a su trabajo y a los que ya no están por diversas razones. Luis Ramos, recientemente fallecido, o Nieves, trabajadora de la residencia, a la que mencionó Rosa Martín en su pequeño discurso entre lágrimas. 

Pero además del regocijo y la emoción, también hubo tiempo para reclamaciones que trascienden de Guijuelo. El secretario del Ayuntamiento, Agustín Berrocal, de hecho, puso de ejemplo a Guijuelo como un lugar donde no hay crispación frente a unos "políticos a nivel nacional que no han estado a la altura de las circunstancias". No en vano, aseveró que el país "unas veces crece por la izquierda y otras por la derecha" y que ello se debe "aceptar y vivir con tranquilidad" ejemplificándolo en Guijuelo y mostrándose orgulloso de ser su secretario "porque las corporaciones con las que hemos trabajado siempre han entendido que la política local se puede hacer con cordialidad".