La halterófila española de Ponferrada, Lydia Valentín, reconoce que "no habría competido" en Tokyo 2020 si hubiera sabido "al 100 por cien" el alcance de su lesión de cadera, confesando que le pudo "la pasión por sentir esa tarima olímpica", al mismo tiempo que asegura que su objetivo es recuperarse y hacer un buen papel en París 2024, su quinta participación en unos Juegos Olímpicos.

"No me vale estar a un 80 por ciento. Si hubiera sabido al 100 por cien lo que me pasa no habría competido en Tokio. Antes de infiltrarme ya comenté que si no me infiltraban no podía competir. Se mezclan muchas emociones, había sido mi mejor ciclo olímpico, y a lo mejor si no hubiera competido y me hubiera quedado recuperándome hubiera sido mejor", expresó Lydia Valentín en una entrevista a Europa Press tras la presentación del reto más saludable de Europa por 'FruitVegetablesEUROPE'.

La campeona olímpica en Londres 2012 admite que en Tokio pesó más "la emoción y el sentimiento que la razón". "Pensé: '¡Son mis cuartos Juegos, cómo no voy a competir!' Sabía que no iba a hacer una marca a la que estoy acostumbrada y la motivación cambia cuando te encuentras en otro escenario. Lo podría haber evitado y posiblemente ahora estaría bien. Me pudo la pasión por sentir esa tarima olímpica", aseveró la deportista, consciente de su actitud "luchadora". "Ha sido otro tipo de aprendizaje y el objetivo es recuperarme al 100%, no al 80, quiero volver como siempre, no a medias", añadió.

"Un mes y pico antes de irme a Tokio, entrenando en León me volví a infiltrar y sentí unos entrenamientos muy buenos. Pero una vez llegué a Tokio, a veces no me podía agachar y la infiltración dura lo que dura. Si no me infiltraban no podía competir. Fui hasta el día de la competición, si ese día no podía agachar, no salía, iba a gastar todos los cartuchos. Para mí, al final estaba realizada, a nivel mediático hubiera sido mejor no hacerlo, pero lo más importante es estar bien contigo misma", confesó la tetracampeona de Europa en halterofilia.

En el aspecto físico, Lydia Valentín reconoce que ha sido un año muy complicado, por lo que está convencida de que debe recuperarse al cien por cien y no quiere forzar absolutamente nada. "Sigo con el proceso de recuperación, hemos tardado bastantes semanas en diagnosticar exactamente lo que me pasaba. La recuperación es más larga de lo que pensaba, hasta principios de 2022", relató.

"A corto plazo me estoy centrando en la recuperación y la preparación física, hasta el próximo año no comenzaré con entrenamientos de halterofilia. Dado que este año no tengo ninguna competición y la próxima es el Mundial del 2022... Me lo estoy tomando con calma, pero cuesta porque soy una persona que está constantemente activa. El traumatólogo me ha dicho que hay que cumplir un proceso natural, no se pueden acortar plazos", lamentó la leonesa.

"LO MÁS IMPORTANTE ES ESTAR BIEN MENTALMENTE"

Aunque para la de Ponferrada también ha sido duro el tema psicológico, ya que la pandemia "ha desestructurado un poco al deportista". "Lo más importante es estar bien mentalmente. Creo que hay deportes que necesitan más foco mental, porque te puedes hacer daño, es el caso de Simon Biles, que no puedes estar pensando en otra cosa", admitió.

"Es muy importante tenerlo claro y apoyarte en personas que sumen y saber que antes de ser deportista eres personas. Por mucho que entrenes, a las personas le pueden pasar cosas", manifestó sobre el poder del bienestar mental.

Inmersa en ese proceso de recuperación, la deportista no olvida su próximo gran objetivo deportivo: París 2024. "Queda muy poco y ese es el objetivo porque me fui con muy mal sabor de boca de Tokio. Los últimos Juegos me hicieron valorar muchas cosas y en parte me han hecho convencerme de que quiero estar a París", subrayó Valentín.

"A mí me encantaría estar hasta París y creo que estaría estupendo que, después, me plantee ciertas cosas. Ya lo he conseguido, he superado estas dificultades y yo creo que ya, ¿no?", bromeó la halterófila española. "Es verdad que tengo que parar de entrenamientos de halterofilia y lo he parado, solo hago recuperación y preparación física. Mi actitud es ser muy luchadora, entonces ese es mi objetivo, recuperarme y seguir", añadió.

Finalmente, Lydia Valentín confiesa cómo consigue mantener el hambre por seguir ganando medallas. "Cuando lo has conseguido todo es complicado seguir. Y es como 'bah, si ya lo tengo...' Al final, cuando te gusta lo que haces, es como adictivo, quieres más, te gusta, te vas superando, es como retarte a ti misma. Intentar ser cada día mejor es lo que me crea la llama de mantenerme. Después lo piensas un poco frío y dices 'ostras, es que tengo que hacer cosas muy extraordinarias'. Pero al final las cosas te mueven o no te mueven", concluyó.