El conflicto que desde hace semanas protagonizan los empleados de la fábrica de palas eólicas LM Windpower estalló en la noche de ayer tras la ruptura unilateral de las negociaciones por parte de la dirección. El restaurante Cat&Rest, lugar escogido para las reuniones entre sindicatos y responsables de la empresa, fue el blanco de la ira de los huelguistas, molestos con la actitud de la dirección en estos encuentros que calificaron de “estériles e insultantes”.



Tras una larga reunión que arrancó a las 9.30 horas de la mañana, la dirección de la compañía decidió dar por concluidas las negociaciones pasadas las 21 horas. Poco después, comenzaron los incidentes en el exterior del local, con los piquetes encendiendo hogueras y rompiendo los cristales del local con piedras. Hubo que esperar a la llegada de los antidisturbios, pasadas las 2 horas de la madrugada, para que la dirección de la compañía pudiera abandonar el inmueble escoltada por la Policía.



Durante la jornada de negociaciones, el único avance registrado fue el compromiso de la empresa de reducir en una veintena los 393 despidos previstos inicialmente, una propuesta considerada insuficiente por la parte social. El comité de empresa demanda, además, la mediación “presencial” de la Junta en el conflicto, después de que la semana pasada la consejera de Empleo e Industria, Ana Carlota Amigo, planteara la posibilidad de que la Junta asumiera los gastos de una posible transformación del ERE planteado por la empresa en un ERTE.



La huelga convocada por los representantes sindicales alcanza hoy su tercera jornada consecutiva, mientras los huelguistas mantienen bloqueados los accesos a la factoría, ubicada en la localidad de Santo Tomás de las Ollas.