Vecinos de los municipios de Barjas, Trabadelo, Corullón, Vega de Valcarce y Oencia constituyeron la plataforma vecinal Rural Sostenible, cuyo objetivo es “hacer frente a la oleada de macroproyectos eólicos” que pretenden instalarse en este territorio del Bierzo Oeste. Según los integrantes del colectivo, la puesta en marcha de estos parques provocaría un “enorme impacto ambiental” y supondría “la destrucción y el expolio de los recursos comunales, naturales y económicos de la zona.



Al respecto, cabe recordar que la empresa Enel Green Power prevé invertir más de 117 millones de euros en la construcción de un nuevo parque eólico de 110 MW en los términos municipales de Corullón, Trabadelo y Barjas, un proyecto que se suma al que la compañía estatal noruega Statkraft también quiere poner en marcha en Barjas, Oencia, Trabadelo y Vega de Valcarce. En total, ambos proyectos implicarán la instalación de 40 aerogeneradores.



En ese sentido, la plataforma vecinal interpeló a los diferentes ayuntamientos de la zona para pedirles que muestren públicamente su postura ante la “afección severa” que causará la instalación de ambos parques. Según los responsables del colectivo, los Consistorios de Corullón, Vega de Valcarce y Trabadelo ya habrían mostrado su “contundente rechazo” a la instalación de estas infraestructuras. 



La plataforma busca ahora respuesta por parte de los Ayuntamientos de Villafranca del Bierzo, Cacabelos, Arganza, Sancedo, Camponaraya, Cabañas Raras, Ponferrada, Oencia y Barjas, municipio donde se pretenden instalar 23 de los 40 aerogeneradores. Igualmente, los representantes del colectivo hicieron un llamamiento a la sociedad berciana para “luchar contra este modelo de desarrollo insostenible y depredador”.



En la misma línea, los representantes de la plataforma criticaron que la “mal llamada” energía verde tampoco sirva como “alternativa de desarrollo sostenible”, debido a su escaso impacto socioeconómico en las zonas donde se instalan estos proyectos. “Ni generan empleo, ni generan riqueza para sus habitantes”, lamentaron. “El problema no es la energía eólica, sino la forma en la que se están realizando los proyectos, de manera masiva, no planificada y a gran escala, en zonas de gran valor ecológico y medioambiental”, resumieron. 



Al respecto, reclamaron que sean los municipios, “a través de un modelo descentralizado y de cercanía”, los responsables de la generación y gestión de la energía. Sin embargo, “se está cediendo el espacio público y el paisaje natural a grandes compañías, a cambio de irrisorias compensaciones para los Ayuntamientos”, lamentaron los portavoces de la plataforma.