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Los Bomberos del Ayuntamiento de Burgos intervinieron ayer por el incendio de una vivienda en la calle Amaya de la capital burgalesa. Alertados por el 112, acudieron a la vivienda sobre las 16 horas para sofocar un fuego originado en la cocina.

Afortunadamente solo provocó daños materiales gracias, según han explicado los propios bomberos, a que se cerró la puerta principal al salir de la vivienda.

Sin embargo, horas después del suceso, los bomberos han querido hacer mención especial a la buena actuación de la hija pequeña de la familia que ha evitado males mayores.

Y es que, han indicado, que hace unos meses la niña acudió al parque de bomberos con el colegio, donde aprendieron cómo proceder en caso de incendio.

Una visita que le sirvió a la pequeña de la familia para aprender una gran lección: hay que cerrar las puertas al fuego. Y así lo hizo. Fue ella la que cerró las puertas tanto de las estancias como de la propia vivienda y evitó que el fuego se propagara por el resto de la casa y una desgracia mayor.

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