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Hemos pasado del quiero ser médico, artista, futbolista o astronauta al rotundo: quiero ser funcionario. En los últimos años, el concepto de éxito ha cambiado de forma silenciosa pero profunda.

La estabilidad laboral, el salario fijo y la promesa de seguridad en un mundo marcado por la incertidumbre han convertido el empleo público en el gran objetivo colectivo. Y esto queda reflejado en los números.

Castilla y León cerró julio de 2025 con un total de 185.347 funcionarios públicos, una cifra que consolida a la comunidad como una de las autonomías con mayor volumen de empleo público del país, en buena parte debido a su extensión territorial, su envejecimiento demográfico y la fuerte presencia de servicios públicos esenciales.

El dato supone un incremento significativo respecto a enero de 2025, cuando el número total de empleados públicos se situaba en 177.505, lo que implica 7.842 funcionarios más en solo seis meses, un crecimiento cercano al 4,4 %.

Todo ello según los datos publicados por el Boletín Estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas del Ministerio de Política Territorial con datos de julio de 2025 y actualizados esta semana.

Cifras récord si solo se cuentan funcionarios con plaza fija (sin incluir personal laboral ni otros asalariados públicos) que en ese caso la cifra supera los 220.000. Ahora mismo, los funcionarios públicos en Castilla y León representan aproximadamente el 17,5 % del total de personas ocupadas en la comunidad.

En términos sencillos, de cada 100 personas que trabajan en Castilla y León, casi 18 lo hacen en el sector público, y las demás en el sector privado.

La diferencia entre esos 185.347 funcionarios y los más de 220.500 asalariados públicos totales se debe a que la EPA incluye también personal laboral y otros empleados en empresas y organismos públicos, mientras que el boletín ministerial solo cuenta efectivos de plantilla de las distintas administraciones.

En julio de 2025, el reparto competencial del empleo público en Castilla y León queda así. Hay 36.680 funcionarios pertenecientes a la Administración del Estado. Mientras que los funcionarios pertenecientes a la Junta de Castilla y León se triplican respecto a los del Estado con 107.518 funcionarios. Por su parte, de Administración local (ayuntamientos, diputaciones, mancomunidades) hay 41.149 funcionarios en la Comunidad.

La administración autonómica continúa siendo el gran pilar del empleo público, concentrando casi el 58 % del total, fundamentalmente en sanidad, educación y servicios sociales.

No obstante, el mayor crecimiento relativo se produce en la administración local, reflejo del refuerzo de servicios municipales, especialmente en zonas rurales con la contratación de secretarios.

En enero, Castilla y León contaba con 36.925 funcionarios del Estado, 105.446 de la Comunidad y 35.134. Esto dibuja una tendencia clara con un ligero descenso del personal estatal (-245), un alto crecimiento del empleo autonómico (+2.072) y un fuerte aumento del empleo local (+6.015)

El dato revela un trasvase de protagonismo hacia lo local, en un contexto de planes de empleo, estabilización de interinos y refuerzo de servicios de proximidad.

Por sexo

Sumando los tres niveles administrativos, Castilla y León cuenta con 80.596 hombres y 104.751 mujeres. Es decir, las mujeres representan aproximadamente el 56,5 % del total de funcionarios, confirmando que el sector público se ha convertido en uno de los principales motores de empleo femenino estable en la comunidad, eso sí, en su mayoría tirado por la Junta.

La Administración General del Estado es el único ámbito donde los hombres siguen siendo mayoría clara con 24.400 frente a 12.280 mujeres.

Esto significa que dos de cada tres funcionarios estatales son hombres, una realidad ligada históricamente a cuerpos como Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Hacienda, Justicia o determinados cuerpos técnicos, donde la incorporación femenina ha sido más lenta.

El panorama cambia radicalmente en la administración autonómica, dependiente de la Junta de Castilla y León. Aquí mandan las mujeres con 72.266 contratadas frente a 35.252 hombres.

Aquí, las mujeres duplican ampliamente a los hombres, representando cerca del 67 % del total. Este desequilibrio responde al peso de sectores altamente feminizados como Sanidad, servicios sociales o Educación.

Por último, en los ayuntamientos, diputaciones y entidades locales, la distribución es prácticamente equilibrada con 20.944 hombres frente a 20.205 mujeres.

La diferencia es mínima y refleja una paridad casi total, especialmente en servicios municipales, administración general, atención social y empleo público vinculado a planes locales.

Por provincias

Valladolid se consolida como la provincia con mayor número de funcionarios con 40.343 funcionarios frente a los 39.410 de enero, en total acumula un 21.7%, es decir, concentra más de uno de cada cinco funcionarios.

El aumento se apoya principalmente en la administración autonómica, sede de la Junta, pero también en un crecimiento notable del empleo local.

León ya cuenta con 33.191 funcionarios totales o lo que es lo mismo un 17,9%. Salamanca tiene 27.334 con un incremento sostenido, muy ligado a sanidad, universidad y administración autonómica y suma un 14,7% del total de la Comunidad.

Burgos mantiene un perfil estable con 24.692 y equivale al 13,3%. El crecimiento es moderado, con refuerzo del empleo local y autonómico, manteniendo un equilibrio entre administraciones.

Por su parte, el resto de las provincias muestran una evolución positiva pero contenida. En Ávila hay 14.799 (7,98% de toda Castilla y León), en Segovia 12.704 (6,85% del total). Palencia pasa de 10.725 a 11.421 acumulando un 6,1%. Mientras que Zamora lo hace de 11.256 a 11.893 y tiene el 6,42%.

Por último Soria, es la más pequeña con un 4,84% del total pero se muestra al alza pasando en julio a tener 8.970 funcionarios frente a los 8.268 de enero.

Eso sí, las cuatro provincias más pobladas (Valladolid, León, Salamanca y Burgos) acaparan casi el 68 % del total de funcionarios.