Mercadona ha reforzado este año su apuesta por la patata nacional, alcanzando las 184.800 toneladas comercializadas, un 35 % más que en 2023, gracias a la implantación de dobles cosechas, campañas de invierno y de verano, que han permitido mantener patata española en los lineales durante ocho meses.
En este contexto, Castilla y León se consolida como una de las principales zonas productoras para la compañía, con 71.000 toneladas comercializadas, lo que supone un 29 % más que la campaña anterior.
Esta cifra convierte a la comunidad en el principal origen de la patata de Mercadona, aportando más del 38 % del total de patatas nacionales vendidas por la cadena.
Las patatas proceden de explotaciones ubicadas en Ávila, Valladolid, Segovia y Zamora, y son suministradas por proveedores locales de referencia como Patatas Hijolusa, Patatas Meléndez y Patatas Gómez, entre otros.
Según explica Laura Merino, especialista de patatas en Mercadona, “la buena calidad del producto ha impulsado la demanda, especialmente en regiones como Castilla y León, donde el sector mantiene una gran tradición y profesionalidad”.
A nivel nacional, la campaña de verano —iniciada en mayo y recién finalizada— ha aportado 160.000 toneladas, mientras que la campaña de invierno de 2024, desarrollada entre agosto y diciembre, sumó otras 24.800 toneladas. La compañía destaca que la recuperación de cultivos invernales en zonas cálidas como Andalucía, Murcia o Baleares ha sido clave para garantizar patata española durante buena parte del año.
Acuerdos estables
Mercadona mantiene acuerdos estables con productores y cooperativas de distintas comunidades —además de Castilla y León, también en Galicia, Euskadi, Castilla-La Mancha, Andalucía, Canarias, Baleares y la Comunidad Valenciana—, dentro de su política de apoyo al sector primario nacional. Actualmente, el 85 % del surtido de la compañía es de origen español.
Aunque la campaña nacional ha concluido, Mercadona ya ofrece patata de importación de origen francés para cubrir la demanda hasta final de año. No obstante, mantiene algunas referencias nacionales, como la patata especial para freír o la de carne blanca en Galicia y Asturias, y prevé recuperar la patata nacional de invierno (“verdete”) a partir de enero y febrero de 2026.
