Castilla y León mira con esperanza al cielo, confiando en que las primeras lluvias empiecen a aparecer y también desciendan las temperaturas. El próximo domingo está previsto que finalice el verano climatológico por lo que la ola de calor podría cesar.
Unas altas temperaturas que han provocado una ola de incendios en la Comunidad y han dejado estampas desoladoras. Sin embargo, el otoño aparece como una esperanza para dejar atrás el exceso de calor.
Este lunes ya comienza el otoño meteorológico con un descenso de las temperaturas. Noches más largas y las heladas empezarán a aparecer en zonas, sobre todo, de montaña. En cuanto a las lluvias, se mantendrán en parte del noroeste y no descartan la aparición de danas que darán paso a borrascas atlánticas.
Según ha explicado Samuel Biener, climatólogo de Meteored, los mapas apuntan a que las temperaturas se situarán por encima de la media en toda España. Asimismo, informa de que es la época de mayor riesgo de lluvias torrenciales.
Las temperaturas ya están bajando en Castilla y León. Este miércoles, 27 de agosto, solo una provincia (Soria) supera los 31 grados. El resto se mantiene entre los 25 y 29 grados. Del mismo modo, las mínimas se sitúan entre los 13 y 16 grados.
El jueves los cielos estarán nubosos en prácticamente toda la Comunidad y las temperaturas continuarán en moderado descenso. Ninguna provincia llegará a los 30 grados y habrá mínimas de 10.
Una situación que continuará para las próximas jornadas con máximas de 26 o 27 grados en prácticamente toda Castilla y León. Asimismo, Soria marcará los 9 grados de mínima y el resto se mantendrán entre los 10 y 12 grados.
En este sentido, alertan de que el otoño es la "época de mayor riesgo de lluvias torrenciales" aunque los mapas "no muestran una tendencia muy clara" y muestran una ligera "anomalía".
Asimismo, afirma que hay posibilidad de un "chorro polar bastante ondulado, lo que puede dar lugar a danas e inundaciones".
