El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, ha participado este martes en la localidad leonesa de Zotes del Páramo en la segunda jornada 'El Páramo leonés y los nuevos regadíos', donde ha explicado los beneficios del nuevo 'Plan de Impulso de Infraestructuras Agrarias de Interés General' que se va a poner próximamente en marcha y que "permitirá poner a disposición del sector herramientas para ser cada vez más sostenible y competitivo".

Para el consejero, "este Plan refuerza la apuesta de la Junta por el sector agrario y agroalimentario que es estratégico para el desarrollo de Castilla y León". También ha avanzado que los principales objetivos de este Plan son la creación de mayor riqueza en el sector y la mejora del desarrollo socioeconómico y medioambiental de las zonas rurales.

EL AGUA, "MOTOR DE DESARROLLO"

De las aproximadamente 500.000 hectáreas de regadío que hay en la Comunidad, más del 25 por ciento se ubican en la provincia de León, con lo que se convierte en la principal provincia en lo que a superficie de regadío se refiere.

El 'Plan de Impulso de Infraestructuras Agrarias de Interés General' nace como un sistema de desarrollo rural cuyo motor va a ser el agua. La disponibilidad de agua y sistemas avanzados de riego, permite la diversificación de los productos agrarios y la posibilidad de desarrollo de la industria alimentaria y la capacidad de tecnificar completamente el proceso de cultivo permitirá hacer más atractiva y competitiva la actividad agraria.

En esta legislatura, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural pretende, junto con las comunidades de regantes y en la mayor parte de las actuaciones con Seiasa, invertir unos 137 millones de euros para trabajar en más de 13.000 hectáreas en esa provincia.

En la situación de avanzar en la modernización con Seiasa tanto en este periodo del Programa de Desarrollo Rural como en el siguiente hay doce zonas en León que contabilizan más de 40.000 hectáreas que supondrían una inversión en esta provincia superior a los 333 millones de euros.

Como han recordado desde la Consejería de Agricultura y Ganadería Castilla y León es la única Comunidad Autónoma que ha suscrito un convenio que permite la participación coordinada de ambas administraciones (central y autonómica) y que ofrece unas condiciones de financiación más ventajosas para los regantes en comparación con otras regiones.

Con esta fórmula, los regantes aportan inicialmente el 24 por ciento a los costes totales de la inversión, mientras que el funcionamiento de Seiasa en otros territorios conlleva que los regantes tengan de aportar el 50 por ciento. Así, la colaboración entre la Junta y la administración general del estado a través de la empresa Seiasa ha posibilitado unos resultados "importantes" en la modernización de regadíos en León.

Sin embargo, como ha denunciado la Junta, el Gobierno actual "frena" la posibilidad de ejecutar más acciones en Castilla y León. En concreto, como han señalado fuentes de la consejería, es necesario que para avanzar en las obras que están aprobadas, y cumplir las planificaciones del PDR de Castilla y León 2014-2020, el Gobierno Central desbloquee las actuaciones en trámite con Seiasa. En la provincia de León hay tres consideradas de carácter urgente: Alto Villares, Presa de la Tierra y Canal de Velilla.