El Sr. Cyrano, o Sánchez Castejón, manifestó en el congreso: “hablamos de emergencia sanitaria, pero la real es la emergencia climática a la que tenemos que dar respuesta, el país que necesitamos es el de la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres”.

         

Reconozco mi estupefacción y/o mi falta de datos para realizar una evaluación correcta. Señor presidente, de su manifestación he de entender o bien que le importan un pito los 40.000 muertos del covid19, por importarle más la polución marina, lo que me parece sencillamente miserable, o bien, tiene datos que no transmite y le permitirían afirmar que la epidemia padecida es un juego de niños frente a la cantidad de muertos que padeceremos en breve por efectos climáticos.

         

Personalmente, me parece que, tras la eliminación cruenta de tanto vecino, amigo, compatriota, lo prioritario sería dar soluciones sanitarias, en el presente y para el futuro, a dichas emergencias, pues si es más importante dar soluciones al clima significa que es conocedor de una inminente catástrofe climática y, si eso es así, lo primero e imprescindible es informar de ello a los ciudadanos para que, con su ayuda o sin ella, adoptemos medidas de prevención.



Una de las situaciones indignantes de su forma de hacer, frente a la crisis sanitaria, es su incesante intención de ocultar la muerte a los ojos de los ciudadanos, tanto fotográficamente como de los datos de la cruel situación vivida, mostrando una ciudadanía divertida que aplaude por las tardes y se “muestra feliz” ante la situación, al ocultarse de forma sistémica los datos, las imágenes, las situaciones y los problemas reales que se están produciendo.        Nos trata como a niños a los que mejor no contarles que los Reyes Magos son los padres para que no sufran, o que la abuela murió, explicándoles que marcho de viaje para encontrarse con el abuelo al que los nenes no conocieron.



Llegamos al colmo de la burla y la miseria moral cuando con miles de muertos se dedica a hacer propaganda de “salimos más fuertes”. Sr Cyrano, no salimos aún, ni sanitaria ni económicamente, y mucho menos más fuertes, pues salimos con miles de personas que nos han abandonado y hundidos en la miseria. Por favor, no siga tratándonos como estúpidos.



Siguiendo con el hilo argumental de su discurso, donde no alcanzo a comprender la relación es aquella que efectúa entre la emergencia climática, la sanitaria y la igualdad entre hombres y mujeres. Lo siento, soy muy corto, pero no la veo, siempre pensé que las relaciones humanas o las diferencias de sexo, no afectaban al clima. Puestos a exprimir la sesera, imagino que de no ser porque el efecto de la diferencia sexual pudiere ser el aumento de la natalidad, por otra parte, deseable en España, no veo la relación pues, que ese incremento suponga un caos sanitario, lo siento, no lo veo y/o que suponga, de forma inminente, un caos climático se me alcanza excesivo y me resulta alambicado; pero, nuevamente, me veo en la obligación de admitir mi cortedad de análisis.



En ambos casos, tanto si estamos al borde de un desastre climático, como si las diferencias de sexo pueden abocarnos a un caos, sería deseable que no nos oculte los datos, ya no sabemos ni cuántos muertos hemos sufrido, ni tras más de 60 días han elaborado un plan de contingencias económicas, sanitarias, sociales, con las que afrontar la normalidad, la recuperación de la vida ordinaria no afecta a la intervención del gobierno por la aplicación de una excepcionalidad constitucional cual es el Estado de Alarma.



Quizás sería bueno, en su política de comunicación, en lugar de ocultarnos datos, darnos un diccionario que nos permita comprenderle o, sencillamente, explíquenos qué datos tiene para realizar afirmaciones tan rocambolescas como estúpidas sin unos datos que las contextualicen y permitan su comprensión, pues de otro modo sólo podremos afirmar que son bobadas, que nos consideran tontos y que la sangre no le riega la cabeza.