El sector agrícola y ganadero inicia el año 2021 con un alto tinte de continuidad respecto al ejercicio que terminó y con unos retos que vuelven a situar a los precios como el principal caballo de batalla de un sector que persigue incrementar su rentabilidad, lo que supondría un alivio para un colectivo que recuerda haber dado el do de pecho a lo largo de este año a la hora de garantizar el suministro de alimento a la población. La falta de relevo generacional y el cierre de la futura Política Agraria Común (PAC), con el reparto de los fondos europeos entre comunidades, serán otros de platos fuertes para el sector en este nuevo año. 

Entre los proyectos concretos que está previsto que se desarrollen en Castilla y León dentro del sector destacan, por encima del resto, el Plan de Agricultura y Ganadería Joven que la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural está últimando para su puesta en marcha en los próximos meses. Este documento se presenta, sin duda, como una de las “apuestas” del Gobierno autonómico en la materia para este año que da comienzo y en el que se mantiene a los jóvenes como una “prioridad” dado que se trata de un segmento de población que constituye “el presente y el futuro del medio rural”. 

Después de que hace apenas dos meses se diera a conocer el contenido de la Estrategia de Emprendimiento de la Mujer Rural en los ámbitos agrario y agroalimentario, próximamente llegará este nuevo documento que pretende regir el proceso de incorporación de los jóvenes a un sector envejecido y que desde hace años está marcado por el escaso relevo generacional, con lo que este texto pretende ser el impulso definitivo para frenar esta tendencia.

El objetivo final está marcado en la incorporación, en la presente legislatura, de 3.500 jóvenes de Castilla y León al sector, un horizonte que parece un poco más cercano después de que en los dos últimos años se hayan incorporado en la Comunidad más de 1.600 personas, lo que constituye un 45,7 por ciento del objetivo último marcado por la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural. 

Pero los jóvenes no serán la única “apuesta” por parte del Gobierno autonómico en lo que a agricultura y ganadería se refiere, sino que la consejería que lidera Jesús Julio Carnero tiene la mirada puesta en otras cuatro apuestas fundamentales que son las mujeres, con el desarrollo de la Estrategia mencionada; los regadíos, como modo de luchar contra la despoblación y creación de riqueza; la industria agroalimentaria, como escaparate de los productos de calidad con los que cuenta Castilla y León; y los seguros agrarios, como herramientas que aporten “estabilidad y seguridad” tanto a agricultores como ganaderos. 

Precios

Agricultores y ganaderos iniciaron el año pasado en la calle protestando por la situación que atraviesan de baja rentabilidad en la venta de sus productos, unas movilizaciones que se vieron truncadas en toda España por la declaración del estado de alarma ante la pandemia por el COVID-19. Sin embargo, las organizaciones agrarias advierten de que la situación no ha cambiado y amenazan con volver a tomar las ciudades con sus tractores cuando sea posible para dejar constancia de estas circunstancias. 

El presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo, recuerda que el sector acumula problemas que “no se han solucionado” y advierte de que “cuando se pueda” se volverá a protestar para pedir rentabilidad, una PAC profesional y un reconocimiento que se tiene de la sociedad, en especial después de un año tan duro como el 2020, pero que estima que no se tiene de la misma manera de los poderes políticos.

En este sentido, también COAG advierte de que el campo volverá “al asfalto” porque la concienciación social que se ha apreciado en estos últimos meses por parte de la ciudadanía “no se ha traducido en mejoras de los precios”. Además, la organización apunta a otros retos para el próximo año como las relaciones comerciales con Estados Unidos y el Reino Unido, una mayor digitalización, el control de la fauna silvestre o más inversiones en infraestructuras. 

El secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Aurelio González, apuntó que uno de los "retos" que hay por delante desde un punto de vista político es precisamente conseguir una legislación que abogue por precios justos y poner fin a la "hipocresía" y el "fariseísmo" por el que se traen a España productos de terceros países tratados con productos químicos eliminados aquí hace 30 o 40 años. 

Para el secretario general de la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González Palacín, el “gran reto de toda la vida” son los precios y tilda de “insuficiente” la Ley de la Cadena Alimentaria. Lamenta que otros países en Europa “nos llevan bastante adelanto”, caso de Francia que “está avanzando muchísimo” en lo que supone “una carrera de fondo”. Palacín advierte de que “es mucho lo que nos jugamos” y reclama un etiquetado “clarísimo” y el cumplimiento de “las mismas normas” ya que, de lo contrario “competimos en una desigualdad tremenda”. 

PAC

En relación a la Política Agraria Común (PAC), una vez definido el presupuesto, Asaja entiende que “quedan muchas cosas por cerrar” y Dujo no oculta su preocupación “máxima” por el desarrollo de esta política y por los ecoesquemas que “no van a dar un valor ambiental mayor, pero sí pueden detraer fondos de Castilla y León en beneficio de otras comunidades”. Asaja estima que será en el mes de julio cuando “las cosas pueden estar terminadas” o al menos es a lo que se aspira y reclama un plan estratégico nacional “que lleve la realidad agronómica de cada Comunidad”, a lo que hay que sumar los ecoesquemas. 

En este sentido, COAG reclama también la definición de agricultor genuíno y la aplicación de los ecoesquemas como los dos aspectos principales pendientes de la nueva PAC, aunque la organización agraria propone numerosas soluciones para este nuevo año que permitan ser la “vacuna” para un sector que ha sufrido “un tsunami” como consecuencia de la pandemia. 

Upa también fija la mirada en esta negociación y pide estar "pendientes" de esos acuerdos europeos. "Hay que tomar medidas y centrar los esfuerzos en los profesionales y acabar con esas políticas que acaban arruinando a las explotaciones", advierte. 

Para Palacín, queda por delante “la batalla más importante” que es el reparto de fondos entre comunidades, un aspecto en el que augura que “la batalla está servida”. El objetivo cree que tiene que ser que Castilla y León no pierda dinero y se haga una buena definición de quién tiene que ser perceptor de la PAC, que además no contempla hasta ahora que sea para aquellos profesionales que estén al corriente de pago en la Seguridad Social y Hacienda, algo que “sí se exige en el caso de cualquier otra ayuda”. 

De la misma forma, advierte de que “hay intención de paliar la crisis del olivar de extensivo con ecoesquemas”, lo que supondría la “merma” de los fondos para otras comunidades. Sin embargo, recuerda que quedan entre tres y seis meses por delante para que esas negociaciones lleguen a término y asegura que es momento de “estar al tanto”. 

Fauna

Aurelio González recuerda también la importancia que tiene para Castilla y León la búsqueda de una solución a los daños ocasionados por la fauna salvaje ante lo que lamentó que se estén desarrollando políticas "muy tibias" en lugar de las que se requieren que son "más drásticas" en especial ante especies como los jabalíes o los ciervos. También hay que controlar los ataques de lobos porque "no es normal que cada día hay siete ganaderos a los que cada día se les cae el alma a los pies y piensa en abandonar".