La creación de empresas en Castilla y León se estancó en 2023, un ejercicio marcado por la inflación y las alzas de los tipos de interés, lo que no impidió, sin embargo, un incremento del empleo asalariado.

El informe de cierre del ejercicio publicado por el Ministerio de Trabajo y Economías Social, revela que la Comunidad, cerró el ejercicio pasado, con 66.475 empresas cotizantes a la Seguridad Social, lo que supone haber sumado solo dos respecto a las 66.473 por las mismas fechas de 2022.

Los datos del departamento que dirige Yolanda Díez, recogidos por Ical, constatan sin embargo, que el número de asalariados que trabajaban para estas firmas ascendían a cierre de 2023, a 691.851, lo que supone un avance del 3,8 por ciento respecto a 2022, en cifras absolutas, 25.513 más.

En el conjunto nacional, el número de empresas creció un 0,6 por ciento, hasta 1.338.191, y el empleo por cuenta ajena, un 4,3 por ciento, con 15.612.161 asalariados.

El comportamiento en la creación empresarial por sectores fue dispar. En este sentido, la construcción y el primario tuvieron una evolución positiva, mientras que la industria y los servicios retrocedieron. En concreto, al cierre del año pasado, había contabilizadas en la Comunidad, 7.261 empresas cotizantes en la construcción, un uno por ciento más que en 2022; así como 5.481 actividades ligadas al agro, con un aumento en este caso del 0,4 por ciento.

En el extremo opuesto, Castilla y León contaba al finalizar el año pasado con 6.677 industrias, que representan una merma del 0,3 por ciento en comparación al dato del ejercicio precedente. Asimismo, los servicios registraban 47.056 actividades, un 0,2 por ciento en relación a 2022.

Creación de empresas en CYL

En cuanto al empleo asalariado, todos los sectores productivos crearon puestos de trabajo, con un especial aumento en los servicios del 4,4 por ciento, hasta los 494.615. Además, el número de asalariados aumentó un 3,1 por ciento en la actividad agraria, con 18.446; un tres por ciento en la construcción, hasta los 42.908; y un 2,3 por ciento en la industria, para contar con 135.882.

Las estadísticas de Trabajo precisan que del total de asalariados de la Comunidad, había al término del año pasado, 349.215 hombres y 342.636 mujeres, con aumentos del 3,3 y 4,3 por ciento, respectivamente. Los asalariados con contrato indefinido eran 586.585, un 4,8 por ciento más que en 2022, mientras que los temporales ascendían a 105.266, con una merma del 1,4 por ciento, tras la reforma laboral contra la dualidad en el mercado de trabajo que entró en vigor en abril de 2022.

Los asalariado a tiempo completo sumaban 516.943, un 3,9 por ciento más; frente a los 146.477 a tiempo parcial, que crecieron un 2,5 por ciento. Eso si, los que más aumentaron por el impulso dado en la reforma laboral, fueron los fijos discontinuos, que avanzaron un 9,9 por ciento, hasta los 28.431.

Bajando al detalle, de los contratados de forma indefinida, 443.663 tenían jornada completa, con un aumento del 4,9 por ciento; y 114.491, parcial, un 3,4 por ciento más. Mientras que de los temporales, 73.280 estaban a tiempo completo y 31.986 a jornada parcial, con bajadas del 1,7 y 0,9 por ciento, respectivamente.

Provincias

Un análisis territorial revela que el número de empresas cotizantes descendió en Segovia (5.399), un 0,5 por ciento; y en Burgos (10.486), un 0,1 por ciento. Por el contrario, crecieron en Zamora (5.297), un uno por ciento; en Ávila (5.155), un 0,5 por ciento; en León (12.408) y Salamanca (10.098), un 0,4 por ciento; en Palencia (4.724), un 0,2 por ciento; y Valladolid (15.307), un 0,1 por ciento. En Soria (2.965) permanecieron estables.

En cuanto al empleo asalariado, se elevó más en Palencia (47.264), un 5,8 por ciento; seguida por Ávila (36.295), un 4,7 por ciento; Salamanca (90.666), un 3,9 por ciento; Zamora (38.499), un 3,8 por ciento; Burgos (116.275), León (116.835), Segovia (43.267) y Valladolid (173.345), un 3,6 por ciento, en los cuatro casos; y Soria (29.495), un tres por ciento.